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Un novelista precoz
Alejandro Santaella tiene 12 años y una imaginación prodigiosa que le ha llevado a escribir varios libros de aventuras al estilo de 'Harry Potter' o el 'Señor de los Anillos'
AJ. K. Rowling, la millonaria autora de la saga 'Harry Potter', le ha salido un
competidor muy peculiar. Se llama Alejandro Santaella Vera y es un niño de doce años que
vive con sus padres en San Pedro Alcántara.
Alejandro escribió el año pasado 'Sebastián y el cetro de la vida', su primer libro. Se
trata de una excelente narración donde se conjuga el extraordinario mundo interior de
este estudiante de segundo de ESO con reminiscencias de la vida literaria del joven mago
británico y de las aventuras de la trilogía del 'Señor de los anillos'.
«...Y la hoja de la espada se transformó en un bastón de madera que tenía la parte
superior de la espada como dos aspas onduladas a cada lado y dentro de ellas otras más
pequeñas, y en éstas, otras todavía más minúsculas que sostenían una piedrecilla
morada con forma de gota que representa la oscuridad...». Cuenta con pulcritud Alejandro
en su libro.
Cuando se le pregunta que por qué le gusta escribir, contesta rápidamente: «Porque es
una forma de combatir el aburrimiento, cuando no se qué hacer me meto en mi habitación y
me concentro en mis historias y me lo paso genial yo solo dejando volar mi imaginación».
Alejandro le dedica casi una hora al día a escribir. Ya está trabajando en la
continuación de su 'Sebastián y el cetro de la vida' a la vez que crea otro texto de
intrigas y suspense, sin olvidarse de la poesía. Es, además, un excelente estudiante.
«Ha sacado matrículas de honor en todas sus materias, aunque nunca le hemos querido
hacer el test para saber si es superdotado», apostilla Yolanda Vera, su madre.
Películas
El precoz escritor es todo un personaje en su barrio, la plaza Juan Macías de San
Pedro Alcántara. No le gusta el fútbol ni los otros deportes que sus amigos practican en
la calle. Él les ofrece sus propias alternativas. Alejandro explica: «Cuando no sabemos
qué hacer, yo me invento guiones de historias que luego dirijo y protagonizo junto a
otros de mis amigos, en esto cuento con la ayuda de mi padre que es el que nos graba con
la cámara de vídeo».
Y es que el cine es otra de sus grandes pasiones. Cuando va al videoclub de su calle, la
gente le pregunta sobre si las películas son buenas o malas. Sus gustos musicales son muy
parecidos a los de el resto de adolescentes: Alex Ubago, Amaral o la malagueña Diana
Navarro.
Pese a su pasión por la letras, a él lo que realmente le gustan son las matemáticas y
las ciencias. Guarda en un cajón un buen ramillete de juegos de ingenio y de mayor
desearía ser arquitecto -aunque confiesa que el dibujo es su talón de aquiles- o
ingeniero informático. «Me gustaría ganarme la vida programando juegos de ordenador,
que es otro de mis pasatiempos preferidos», indica.
Alejandro pasa muchas horas delante del ordenador -aunque su madre intenta racionarselo-
ya sea para escribir, jugar o comunicarse con otros niños. Le encanta chatear con sus
amigos que, a su vez le presenta a otros amigos de Internet. Le encanta que la lista siga
creciendo, por eso a todo el que conoce le da su email: sombradealex@hotmail.com.
Su padre José Santaella, funcionario que trabaja en la oficina del INEM de San Pedro,
anuncia que ya hay alguna editorial interesada en publicar el primer trabajo de su hijo,
pero espera que haya más ofertas. «Nos gustaría alguien que confiara en él, porque su
trabajo sorprende por una madurez impropia a los 12 años». A Alejandro no le preocupa ni
la fama ni el dinero, pero sí le gustaría que mucha gente pudiera leer sus historias y,
por qué no, que alguna chica se enamore de él por sus poesías, algo que ya ha
intentado.