JUAN TRAPERO

juan trapero

 

Epitafio a Carlos Cano, de Juan Trapero   Otras letras de Juan Trapero

Juan Trapero: al "héroe" americano,  Oír la Canción
Ojú que caló*La canción de tos los veranos

* Sombrero, Rosa, Romero** Insectos Humanos** Desembarco en Madrid** Héroes no** De la Vida ná** A Carlos Cano**+***************

Letra sobre el desastre de Nueva Orleans, que, quien quiera, pude interpretar con la música de la Casa del Sol Naciente (the house of the rising sun)...para todos..Juan tRapero.

MAN-U: EL HOMBRE ÚTIL

“Dejad que los niños se acerquen a mí”

Jesús de Nazaret

“”Te alabo Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque escondiste estas cosas de los sabios y los entendidos, y las revelaste a los niños”

Jesús de Nazaret

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Érase una vez, en un tiempo atrás, en un  planeta lejano llamado Verra  había un hombre humilde y sencillo de nombre Mog,  con gran capacidad de ingenio e invención. Sin embargo, para su entorno, era un “don nadie” que conseguía a duras penas mantener a su familia con las cosas que realizaba.

Aunque trabajaba, en lo que le salía para sustentar a los suyos, todo su esfuerzo y su mente, así como gran parte de lo que ganaba, lo invertía en sus inventos. Afirmaba y creía que en un futuro no muy lejano realizaría tal prodigio, aunque no sabía cuál, que le reportaría tanto el reconocimiento, como la economía suficientes para poder vivir tranquilamente él y los suyos. No obstante, esta circunstancia no se daba y el tiempo, pasaba y pasaba, por lo que tanto familiares, como vecinos y amigos, empezaban a burlarse de él... Pero insistía.

“¡ Eureka!” , ¡ por fin!, dijo un día.  “Ya lo tengo”. Vivía en un país llamado Uru,  donde el invierno duraba casi la mitad del año y probablemente era el clima más frío de todo lo que se conocía en ese planeta. Aún no había llegado “ la revolución industrial ”. Se encontraban, para entendernos, en  lo que nosotros denominamos Edad Media. Él le había dado vueltas a su cabeza, una y otra vez, como hacer las casas más confortables; entre otros cientos de ideas. En las pequeñas, como la suya no había problemas, siempre que pudiera almacenar mucha leña; con una chimenea se podía calentar. No obstante,  las grandes mansiones y los palacios de la alta nobleza, quedaban en esa época del año desiertos a causa del tremendo frío, que ni las pieles de los grandes animales y varias chimeneas por las espaciosas salas,  conseguían evitar.

Aconteció, que ese año el anciano  rey de Uru, Úsar, quiso dar una gran fiesta en el palacio, pero a causa de una enfermedad tuvo que retrasarla y el invierno se había echado encima y por diversos tipos de alianzas y relaciones diplomáticas con otros monarcas vecinos, la fiesta tenía que celebrarse.

 Mog, por aquél entonces creía tener listo su invento: Era ni más ni menos  un sistema de calefacción, formado por calderas y tubos, que  pensaba podría solucionar el problema del  monarca y por supuesto su propia vida y la de los suyos, si lograra llegar a mostrar su ingenio a las autoridades, para que estas informaran en palacio y conseguir así poner en marcha su ambicioso proyecto.

No obstante, Mog era conocido también por sus inventos “inútiles” y la mayoría lo consideraban como un charlatán y un bohemio, que lo que quería era vivir del cuento. Afortunadamente para él, un noble al que el afanoso inventor en otra época le había solucionado algunos problemas  en su hacienda, intercedió y consiguió, no sólo audiencia del rey, si no  también el visto bueno para comenzar su obra y todo aquello que necesitara para llevarla a cabo. “ ¡Por fin! ” –pensaba- ha llegado mi hora.

Inmediatamente se puso manos al trabajo. Había solicitado varios hombres fuertes y todo tipo de utensilios para que la obra saliera tal y como la tenía previsto y el rey pudiera dar su fiesta sin ningún problema. Este a su vez, había mandado emisarios a todas las regiones y a otros países próximos, para invitar a sus personajes más relevantes.

Contrataron músicos, cómicos, magos y los mas afamados cocineros del reino estaban dispuestos a preparar los mejores banquetes que se hubieran degustado nunca. Como se suele decir, el rey había tirado el palacio por la ventana.

Mog, ajeno a todo ese ajetreo daba los últimos toques a su idea y a  cada uno de “ sus operarios” les dio órdenes concisas de cómo deberían hacer las cosas para que la calefacción funcionara adecuadamente durante los días de la fiesta y lo que era más importante, todo el invierno y los venideros. Esto fue lo que movió al rey a aceptar la propuesta, ya que era mayor y se sentía cansado.  Además, le tenía gran apego a ese palacio donde nació.

Varios días antes de la fiesta, Mog anunció a uno de los secretarios reales, encargado de supervisar tan rocambolesca obra, que todo parecía estar listo. Los invitados iban apareciendo poco a poco, cargados de pieles, pues conocían del frío de esa región; ellos no sabían nada. La calefacción sería la gran sorpresa real en la inauguración de la fiesta.

El inventor había construido varias calderas gigantes que se colocaron en los sótanos del palacio. Cientos de metros de tubos, probablemente varios kilómetros, recorrían cada una de las habitaciones y de los salones del gran palacio. Pero la premura, hizo que a Mog no le diera tiempo a revisar todo el sistema, como  hubiera querido. Una vez  dijo que había finalizado la instalación fue invitado a abandonar el palacio, ya que los secretarios y mayordomos, no querían que se cruzaran por las escaleras los obreros y las personalidades invitadas. Mog, no obstante advirtió que deberían de hacer una prueba antes de ponerla en marcha, pero no lo consiguió.

Llegó la fecha de la fiesta y el ingenio se puso en funcionamiento. No había transcurrido una hora, cuando el palacio estaba con una temperatura ideal. ¡ Había funcionado! Todo el mundo se felicitaba, e incluso el anciano rey agradeció a su súbdito esta iniciativa. El mismo le estaba proponiendo plena libertad de actuación, con un buen salario y casa para su familia allí donde el rey fuera, cuando un extraño ruido acompañado de fuertes silbidos y potentes corrientes de vapor que salían de las paredes, recorrieron el palacio en segundos. A esto le siguió una gran explosión en las calderas que estaban justo debajo del gran salón de baile,  para más desgracia del inventor. Anfitrión e invitados,  sirvientes, músicos, ajuares y comidas, rodaban por el suelo cubiertos de polvo y vapor de agua. Afortunadamente una gran tronera se abrió en la pared, tras la explosión,  y la onda expansiva no pasó de ser un gran susto a pesar  de los revolcones. Todos los presentes vieron como sus trajes se llenaban de comida de agua, de polvo... en fin, “una gran catástrofe”, que afortunadamente no pasó a mayores, y  no hubo siquiera heridos.

Esto dio al traste con los sueños de Mog el inventor y como no, con las propuestas que el propio rey le estaba haciendo para su futuro.

El anciano mandatario cambió radicalmente. Ya no habría buen sueldo, ni casa, ni siquiera futuro de ninguna clase; al menos eso pensaba Mog temiendo que hubiera, su invento, causado daños irreparables. Por otro lado, tenía la conciencia tranquila, ya que no le habían permitido revisarlo antes de su puesta en marcha.

Entonces,  el viejo rey muy disgustado y en un momento de cólera ordenó el destierro del infeliz inventor, hacia las montañas de nieve perpetua, dónde sólo sobrevivían, osos, lobos y algún que otro animal muy preparado para esas temperaturas extremas.

 

*****

Acompañado por dos guardianes y una mula vieja que le fue concedida para que pudiera llegar a ese inhóspito lugar, el inventor que no salía de su asombro por lo ocurrido y en silencio, aceptó el castigo, ya que no le habían dejado otra alternativa. A pesar de que podría haberse defendido. No obstante, no lo hizo porque sabía que el rey, como de costumbre, se dejaba engañar por sus consejeros  y las apelaciones solían ser pantomimas. No obstante,  pensaba, aunque no lo dijo,  que si lo hubieran metido en una mazmorra por un tiempo sería más justo, pero el decreto del rey fue tajante y los guardianes se pusieron en camino para cumplirlo.

Tras varias jornadas largas y durísimas debido a la feroz climatología, y diversos problemas con pandillas de revoltosos hambrientos, que lampaban buscando comida, o con que comprarla, debido a la mala administración real que, día a día, hundía más a su pueblo en la miseria, contrastando con la opulencia de la corte y allegados.  Los viajeros llegaron a los pies de la inmensa cordillera nevada donde el inventor debería pasar el resto de sus días sólo, “si Dios no  lo remediaba”, pensaba durante todo el camino. Ni siquiera la vieja mula podría hacerle compañía según la orden del monarca. No obstante, Mog que era una persona astuta consiguió en los largos y penosos días de marcha que sus acompañantes se apiadaran de él y le dejaran un poco de comida y la mula. Ambos quedaron “hospedados” en una cueva que encontraron, a muchas leguas de la civilización y tras sortear barrancos casi imposibles y los guardianes viendo este refugio decidieron que ese sería un buen lugar para dejarlo, ya que tampoco querían adentrarse más porque sabían que pronto era época de tormentas y una de ellas podría dejarlos atrapados durante el invierno, y  sabían que eso significaría su muerte; igual pensaban que le ocurriría a Mog; pero tenían que cumplir su orden, si no sus cuellos tendrían el valor de una soga de cáñamo.

Antes de dejar a Mog en su aposento de piedra, le dijeron que si por casualidad lograra sobrevivir, no volviera a la ciudad, al menos hasta que el viejo monarca Úsar hubiera muerto, ya que eso significaría una grave condena para los guardianes. Este les prometió que si tal cosa ocurriera así lo haría y que nunca regresaría al lugar de sus desdichas.

Tras esta promesa, los guardianes se alejaron de allí, azuzando a sus caballos, de vuelta al castillo real. Resignado y sin apenas recursos, Mog se dispuso a morir junto a la vieja mula y pedía a Dios que no fuera en un largo tiempo, ya que el no sabía como podría sobrevivir en semejante e inhóspito lugar. Hizo un pequeño fuego para calentar un poco de la comida que le habían dejado y tras comer y quitar los aparejos a la mula, arropado entre éstos, se quedó dormido, principalmente por la fatiga acumulada de tantos días de marcha. Al despertar a la mañana siguiente comprobó que su compañera de exilio no estaba en la cueva.

Pensó que habría salido en busca de comida, lo cual le hizo temer que había perdido hasta la compañía del viejo animal, ya que durante kilómetros y kilómetros, no había visto ni una sola mata de hierba. Acertadamente discurrió que la mula habría andado mucho para alimentarse, lo que le hizo desistir de salir a buscarla, además una fuerte ventisca se lo impedía. Quizá sus súplicas a la divinidad hicieron que en pocos minutos el tiempo cambiase y de pronto un sol brillante apareció fuera de la cueva y esto le motivó a salir a buscarla. En un viejo zurrón echó un poco de pan y carne seca que le habían dejado los guardianes y se decidió a salir para  encontrarla.

No había ninguna huella porque el viento se había encargado de borrarla, por lo que no sabía hacia donde dirigirse  y optó por seguir el camino más llano, pensando que ese sería el elegido por el cansado animal, debido a que no andaba ya muy bien de facultades y lógicamente también estaba agotada de la larga caminata desde la ciudad hacia las montañas.

Sin pensarlo dos veces comenzó a caminar. Habían pasado varias horas y no había encontrado nada  y el temor comenzó a inundar sus pensamientos, ya que se había alejado mucho y fácilmente podría perderse y no encontrar el camino de regreso a la cueva. Se sentó, trató de tranquilizarse y rezó lo que sabía para encontrar  al viejo animal, ya que si no este podría ser el último día de su vida; la noche estaba próxima y probablemente alguna nueva tormenta. Tras varios minutos de meditación, al abrir los ojos se fijó en un montículo que había a lo lejos que brillaba como el oro. Este le llamó la atención y sin pensar en nada más se levantó y se dirigió hacia él. Parecía cerca, pero tardó más de una hora en llegar.

Al acercarse, su desilusión fue grande: se trataba de un gran bloque de hielo el cual reflejaba los rayos del sol y por eso su brillo. Se acordó que estaba buscando la mula y esta no había aparecido, por lo que decidió volver, cuando un relincho de su compañera, que había encontrado unos matojos muy sabrosos tras esta gran piedra helada,  le hizo volver la cabeza hacia el bloque. Aunque su pensamiento estaba agradeciendo el hallazgo, notó sin embargo que dentro del hielo había algo. Con un pequeño cuchillo, regalo de sus guardianes, excavó en la helada roca hasta llegar a lo que había visto. Por fin consiguió alcanzarlo, era un muñeco extraño y de un material más raro aún; para él completamente desconocido.  Desencantado, aunque sorprendido y desilusionado,  por el hallazgo,  ya que hubiera preferido encontrar algún mapa con un refugio cercano o una salida rápida de la montaña,  lo cogió y lo introdujo en el zurrón. Se dispuso a atar la mula, no sin antes hacer un haz con la hierba que quedaba en el lugar para tener provisiones para ella.

Hecho esto volvió a la cueva que encontró sin duda gracias a la buena orientación del animal y de su buen olfato, por lo que logró llegar cuando la noche y una nueva tormenta, tal como pensaba, se hicieron las dueñas de las nevadas cumbres nuevamente. “Afortunadamente estoy de nuevo en casa”,  pensó y se dispuso a preparar algo de comida y a  reavivar el fuego para pasar la noche lo mejor posible. Antes hizo un cocimiento de las mismas hierbas que había cogido, para curar varias heridas en las cansadas extremidades de su compañera, la cual agradeció con un cariñoso relincho y un lametón en la cara de su nuevo amo.  Tras estas faenas de cocinero-curandero, Mog se quedó dormido junto al fuego y el animal.

Habían pasado varias horas, la noche estaba ya bien entrada cuando algo lo despertó sobresaltado. Vio de pronto una persona, o al menos eso parecía en la penumbra, sentada retirada del fuego, que lo acompañaba. Un poco asustado, ya que no podría esperar eso, preguntó  quién era. “Yo soy Man-U”. “¿Man-U? Y quién eres y qué quieres”. “No quiero nada, pero si te voy a decir quien soy. Te acuerdas ayer que encontraste algo en un bloque de hielo y tú no le diste importancia, no obstante si lo guardaste –por sí acaso- en tu zurrón. Pues ese soy yo... simplemente un muñeco, hecho hace miles de años por los antiguos habitantes de este planeta, ya  desaparecidos. Yo soy de los pocos vestigios que quedan de su obra. Y como tenemos mucho tiempo sólo te diré ahora que era una especie de robot”. Mog no entendía esa palabra e hizo un gesto raro. “Ya se que no entiendes lo que digo y te va a costar mucho trabajo creer mi historia, pero no tendrás más remedio que hacerlo, si quieres ser el que ayude a los tuyos en un futuro, aunque  aún  esté muy lejano. Así podrás conseguir uno de tus grandes sueños, dar la posibilidad a la humanidad  de que todo el mundo viva mejor. Tú no lo veras, ya que pasarán muchas generaciones antes de que yo pueda actuar, tal y como estoy programado”. Nuevamente puso cara rara el viejo inventor,

ya que muchas de las palabras que le decía, aún ni existían en el vocabulario, ni siquiera de los más eruditos de su época.

“Independientemente de lo que creas, te voy a ayudar a solucionar esta penosa situación que estás padeciendo. Se que eres un buen hombre  y que nunca has tratado de hacer mal a nadie y quizá por eso el destino o tu Dios te ha recompensado con mi hallazgo, ya que también puedo ayudarte a ti. Pero tendremos que esperar un poco de tiempo a que el viejo Úsar de Uru desaparezca, para que puedas volver a casa, tal como le prometiste a tus guardianes”. Mog no salía de su asombro, al ver como este muñeco, que ayer era pequeño y hoy era del tamaño de una persona, sabía tanto; conocía  sus problemas. No obstante, como era una persona respetuosa, no quiso hacer más preguntas y se limitaba a esperar lo que le dijera su nuevo e insólito acompañante.

Comenzaba a sentirse feliz, al comprobar que alguien, aunque fuera un extraño muñeco, le diera esperanzas de que saldría de esa terrible soledad a la que había sido condenado por tratar de ayudar a sus semejantes honradamente. Efectivamente, durante varios meses tuvieron que permanecer en la cueva  y Man-U, le ayudaba en todo. Sabía donde buscar comida, así como animales que le proporcionarían pieles para nuevos vestidos, e incluso plantas para curar las heridas y alimentar a la anciana y cansada mula quien asombrada también oía los relatos del inesperado, resolutivo y raro compañero.

Pasado un tiempo prudencial, se decidieron a bajar a la civilización y Mog, con su nuevo compañero y por supuesto la mula, llegaron a las regiones habitadas. Allí la sabiduría del muñeco, como los conocimientos del viejo inventor, les iban dando que comer y donde dormir día a día, generalmente solucionando pequeños problemas en las haciendas que iban encontrando.

Un buen día se enteraron que el viejo rey murió y Mog comprendió que era el momento de volver a casa. No obstante, no lo hizo para ser fiel a su promesa  de que nunca volvería al lugar de sus desdichas, se puso en contacto con su familia y quedaron en otra ciudad, donde con los trabajos que hacían pudo comprar una pequeña casa en el campo con una parcela, dedicándose a la agricultura y resolver como siempre los diversos problemas domésticos que tenían sus vecinos con gran habilidad y casi siempre gratuitamente (la mayoría eran bastante pobres), ya que con su “nuevo ayudante” todo era más fácil; aunque este había retomado nuevamente su tamaño original y tan sólo en la presencia de Mog, se manifestaba con el tamaño de una persona.

El  viejo inventor, le recordó un día las palabras que le dijo que ayudaría a la humanidad a vivir mejor, pero que en un futuro lejano. Man-U se lo aclaró: “A ti te puedo hablar, pero nadie, a excepción de algunos miembros de tu familia,  debe saber que yo estoy contigo, o si lo saben no decirles verdaderamente quien soy. Para los demás soy simplemente un muñeco que encontraste en tu destierro”. Una vez aclarado esto, Man-U le dijo que deberían de pasar varios siglos antes de que sus “poderes” se los pudiera manifestar a sus semejantes, ya que en estos momentos nadie les creería y probablemente acabarían los dos en el fuego, si contaban realmente todo aquello que con él podría hacer. A él si le dio ciertas instrucciones para que pudiera vivir con su familia feliz y por largos años, muriendo con más de cien. Antes de que Mog desapareciera, Man-U le hizo saber que tendría que dejarlo en las manos de su hijo mayor y este en las del suyo y así sucesivamente hasta que llegara el día adecuado para su manifestación total, aunque no debería de dar explicaciones ni siquiera a su primogénito. Simplemente  guardarlo, para sus sucesores, sin más preguntas, aunque si tuviesen que saber las peripecias de Mog con él para que creyeran y lo guardaran, hasta que llegue ese momento.

 

*****     

Mog cumplió su promesa e informó a su primogénito sobre lo que Man-U le había indicado para que este lo guardara y repitiera esta acción con su hijo y así sucesivamente, generación tras generación. Esta tarea se desarrolló durante varios siglos, hasta que  el grado de comprensión de las personas podía estar a punto para recibir las enseñanzas, que otra civilización anterior, desaparecida, había adquirido a lo largo de su existencia. Coincidía también,  en esa época posterior, que los avances tecnológicos en Verra y probablemente en otros planetas desarrollados

paralelamente, aunque con desconocimiento total de esos hechos entre ellos, estaban a punto de acabar con la vida del mismo  debido, sobre todo, a un desmesurado materialismo y a una manera de proceder por sus habitantes completamente casi antinatural, potenciados por un sistema feroz e implacable, que educaba y conducía a las personas a una carrera sin freno en pos de satisfacciones tan irreales e ilusorias, como el poder, la ambición y un elemento llamado dinero, e introducidos en una espiral de falta de amor ante los semejantes y lo que era más duro aún, al mismo individuo. De alguna manera, tantas tecnologías, estaban acabando con la conciencia de estas personas. Tan enfrascada estaban ya  en estas búsquedas materiales, que la enfermedad, la insatisfacción, etc.  provocaban muertes y hechos impensables en un sistema más acorde con los dictados de la Naturaleza, como pareció que pudo ser en un principio. Pero esa era la realidad. Era lo que había “vivido” Man-U, en la época de sus procreadores y precisamente su misión, tal como se la reveló, en pequeñas dosis a Mog en la cueva, era demostrar a la humanidad que por ese camino sencillamente  había una única salida: la destrucción. ¿Era eso lo que querían los habitantes de Verra y de los otros planetas de vida paralela?

Probablemente no. ¿Pero como cambiar? A lo largo de la historia hubo personas que incluso dieron su vida por aconsejar a sus semejantes como se habría de vivir. Unos pocos oyeron y siguieron estas enseñanzas, pero la mayoría, sobre todo los gobernantes y otros empeñados en buscar de manera irreal, lo que ya había sido entregado para una auténtica convivencia en armonía entre todos y con todos, incluido el cosmos, no permitían que esto ocurriera. De seguir aquellas enseñanzas, no tendría sentido el poder, ni el almacenamiento de nada, ni un sin fin de cosas innecesarias por las que luchaban los habitantes de Verra, que a lo más daban falsas ilusiones de felicidad momentáneas. Normalmente, el estado general de los habitantes de este planeta y probablemente de los otros, en un devenir paralelo, era la depresión, la enfermedad, producto de una lucha sin sentido y tratando de erradicar del cerebro de esas personas, aquellos conocimientos que ya habían sido entregados por el Creador. En esas fechas se decía que los habitantes de Verra y probablemente de los demás componentes de los otros planetas, sólo utilizaban una parte ínfima del cerebro, debido a la degradación a la que estaban sometidos y esto no les permitía evolucionar ¿cómo romper esas barreras?.

Para unos la causa de esta terrible pérdida de conocimientos, no era más que la desobediencia hacia el Creador y una falta de respeto casi total, sobre la Naturaleza que les rodeaba, incluidas los semejantes. Se había llegado ya a considerar a las personas como números, o como máximo, piezas mudables de una cadena de montaje cuyo producto final, según “sabía” Man-U, era la autodestrucción, a pesar de las falsas apariencias de progreso. Incluso pudiera ser que los dirigentes del planeta fueran inconscientes de ello. Parece ser, que se había dicho una y otra vez a lo largo de la historia de esa generación (por algunos visionarios): que lo mejor era dejarse guiar por la Voluntad del Creador, a la vez que proclamar el Amor universal entre todos. Pero, ....

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En una ciudad superpoblada  del mismo país de Uru, diez siglos más tarde, un niño vivía ajeno aún al ajetreo social, aunque sí padecía todo aquello que Man-U había explicado a su “tatatarabuelo” inventor  en aquellas montañas heladas, convertidas hoy en centro de atracción turística. Jano, de casi quince años de edad,  vivía en casa con sus padres y una hermanita pequeña, así como su abuelo, llamado Mog, ya jubilado y encerrado casi permanentemente en una pequeña buhardilla familiar que utilizaba como taller donde daba rienda suelta a su imaginación, normalmente a solas. Las calles ya no estaban hechas para los ancianos, ni siquiera los niños que eran guiados, bien por sus padres o en transportes públicos a unos parques cerrados donde podían disfrutar dos horas al día; el que era afortunado y lo llevaban.

Jano pasaba la mayor parte del día y de la noche, en casa,  sólo acompañado por el abuelo y por su hermana pequeña, debido que el nivel de vida adquirido por su padres, no les permitía apenas el descanso. Se propugnaba una sociedad del ocio, pero la realidad era que las personas cada día tenían que trabajar más y más, ya que si no la vida se les podría hacer muy difícil. Al menos era lo que se inculcaba y Jano  no sólo se lo oía a sus padres, sino también en la escuela y en la televisión, donde una y otra vez se exponían a las personas con éxito como grandes luchadores, que a pesar de los aparentes triunfos, fracasaban en sus intentos de mejorar realmente. Este tipo de mensajes era completamente ruinoso para las mentes de unos y otros, sobre todo para los pequeños que no tenían otros parámetros, o no se los ofrecían, para poder discernir.

No obstante, habían caído casi todos los tabúes originarios de esta humanidad, o estaban en clara decadencia. En los últimos tiempos se habían producido numerosas “revoluciones”, que poco a poco estaban casi obligando a cambiar de parecer sobre muchas cosas. Sin embargo, el sistema aún tenía bien atada a la gente y esta, en su mayoría, huía  cuando se le hablaban de otras posibilidades de convivencia debido al miedo que producía el pensamiento de “perder todo aquello por lo que se había luchado tantos años”. A la vista de los resultados y de los graves

acontecimientos que padecía aún este planeta con guerras, aumento de enfermedades, cada vez más peligrosas y fulminantes, el sistema estaba muy lejos de ofrecer o de rescatar algunos principios fundamentales para una vida en armonía. Todo, o casi,  se hacía en base a las mayorías dominantes,  olvidándose de la individualidad. Obviamente, no se conseguía nada más que ampliar el sufrimiento que acongojaba a gran parte de sus habitantes, aunque si se había logrado, más o menos, mantener cierta apariencia de “normalidad”. Por tanto, esa “lucha” daba la sensación de ser inútil.

Sin embargo, por ese afán de “superación” impuesto se empleaban todos los recursos materiales habidos y por haber para hacer creer a los habitantes de Verra, que eso era realmente lo que tendría que ser. Se había llegado también, a un estadio donde en la mayoría de los países estaba implantada cierta libertad de expresión, e incluso de acción, que provocaba que algunos pocos se fueran aislando del sistema, aunque de alguna manera siempre dependían de él.

Un buen día Jano entró en la buhardilla del abuelo y lo vio absorto en una conversación con un viejo muñeco que el siempre había visto, pero que nunca pudo tocar, ni jugar con él, ya que el viejo Mog, como habría ocurrido con él y todos sus antecesores, nunca dejó a su nieto manipularlo, tal como el propio muñeco lo había explicado, siglos antes, allá en la fría cueva, hoy convertida en un gran auditorio.

 “¿Abuelo, qué haces hablando con un muñeco?”, preguntó Jano. “No estaba hablando con él”, contestó secamente, al verse sorprendido. Sin embargo, el niño había oído antes de entrar otra voz y preguntó de nuevo. “Entonces eres ventrílocuo"?, ya que yo he oído otra voz. “No, respondió el abuelo, que se quedó callado poniendo un gesto grave en su cara, pero su mirada cuando se cruzó con los ojos de su nieto, fue más dulce que nunca.  Jano la sintió y prefirió callar y esperar a que hablara su abuelo, antes de seguir incordiando con sus preguntas.

Tras unos largos segundos de silencio y con la vista puesta  sobre los ojos de su nieto y heredero, el abuelo no pudo por más resistir, aunque hay que decir que no fue un impulso propio, si no que se derivó de la conversación que había mantenido con Man-U, debido a que el joven Jano cumpliría pronto quince años y según el parecer del extraño muñeco: “había llegado la hora de poner en práctica el Plan de Salvamento de Verra”. Este hecho extrañó al abuelo Mog, aunque guardó silencio en ese momento. Jano había sido el elegido para ser, junto a un grupo de sus amigos, el pionero de este gran proyecto que hasta ahora no podía haber sido revelado; la humanidad de Verra, había conseguido la “mayoría de edad”.  Le pidió a Jano que se sentara. “Tengo, bueno, tienen que explicarte algo. ¿“Tienen?”, respondió Jano. “Sí”, dijo el abuelo Mog.  “Man-U ”. Antes que volviera a preguntar el joven, el abuelo poniendo un tono muy solemne, pero sin intimidar, le presentó a Man-U. “Jano, te presento a Man-U, tu nuevo maestro”. Jano no salía de su asombro, al ver como el muñeco que apenas medía unos centímetros se estiró tanto que llegó a tener su altura (1,70 m.). “No te asustes”, dijeron tanto el abuelo como el muñeco a la  vez. “No te asustes Jano, yo te lo explicaré todo”, intervino Man-U tranquilizándolo.

Empezó con el relato de la historia –para que Jano perdiera el temor- desde que lo encontrara en tan terrible situación su tatarabuelo, a quién le ocurrieron, según le explicaba el ya declarado “robot” –para que nos entendamos-, todas esas cosas, para que pudiera llegar a aquel encuentro, que sin embargo, no produciría fruto hasta mil años después.

Jano comprendió, a pesar de su corta edad  y de la gran sorpresa recibida tras esa especie de aparición, que algo de mucha responsabilidad estaba cayendo sobre él. Un pensamiento fugaz sobre esos mil años de inactividad del muñeco y la seriedad del abuelo, le hacían intuir, que además de con su hermana, el cole y parte de las cosas de la casa, tenía que acarrear con algo más.

Tras relatarle decenas de anécdotas con su tatarabuelo allá en las montañas  y en su vuelta a la sociedad, ya que Jano, que se relajó pronto tras el susto del  rápido crecimiento de Man_U, estuvo muy interesado, el robot de la antigua civilización de Verra hizo varias preguntas al muchacho sobre sus estudios, sus vivencias y sobre lo que sabía de la situación actual de su planeta Man-U.

Como todos los niños, o la inmensa mayoría, Jano tenía que tragarse las noticias de la tele, que se correspondían habitualmente con los horarios de comida. En fin, Jano contestó que sabía que había guerra en algún país lejano, también estaba al tanto de los problemas de su país y en su ciudad; incluso los de casa; a sus padres los veía a la hora de salir para el colegio solamente, “si no tienen una reunión”. Mencionó algunos de los conflictos, así como los vaivenes económicos. El abuelo, exclamó diciendo: “ ¡vaya no prestas atención, pero te has quedado bien con lo que hay! “, “Si abuelo”, dijo Jano, pero eso a mí no me interesa, me parecen como películas bastante crueles”.

Pasaron un buen rato hablando de estas cosas, de las inquietudes del muchacho y de la de sus amigos. Él había sido elegido y ahora, a su vez, tendría que elegir entre  su grupo de amigos, aquellos que podrían prestarse a la misión. ¿pero cuál era el mandato?. Jano jamás había hablado tanto tiempo, directamente, con mayores y estaba no sólo sorprendido, sino que también algo “cansado”. No obstante, algo interiormente le decía que tendría que tener paciencia hasta que le contaran ese encargo tan importante que debería realizar. En un momento de la conversación una paloma revoloteaba en el cristal de la buhardilla como queriendo entrar. “Estará harta de humos y ruidos”, dijo el abuelo...dicho esto la paloma emprendió su vuelo.

Efectivamente el abuelo no había hablado por hablar, la ciudad, en general la mayor parte de ellas, estaban sobrecargadas de contaminación, humos de automóviles, vapores de fábricas, ruidos sin fin. Eran todo lo contrario a un lugar placentero para vivir. Recordaba el abuelo a Jano, por si no lo sabía, que antes la gente vivía más bien aislada en el campo, o como mucho formando aldeas más o menos autosuficientes. No obstante, recordaba, que con la revolución industrial, toda esa tradición de vivir de lo que daba la naturaleza ayudada por el ingenio de algunos hombres, se había olvidado en aras de una vida “más fácil” en los grandes entornos urbanos  que fueron sistemáticamente rodeados por cinturones industriales, que si bien producían ciertos elementos para hacer la vida más “cómoda”, no acabó de llenar las aspiraciones de aquellos “desertores del campo”, que décadas más tarde empezaron a lamentarse, ya que muy pocas cosas dependían de ellos; evidentemente no era como en el campo. No obstante, poco podían hacer. El sistema los tenía pillados  y la gente poco a poco se fue acostumbrando a esta nueva vida cómoda, que por otro lado les llenaba de padecimientos: jornadas de trabajo casi interminables, poco salario, los alimentos ya no “son lo que eran”, incomunicación, en fin un sinnúmero de cosas negativas. Aparentemente tenían más seguridad, más atenciones, incluso podían comprar desde casa .... las ciudades  eran casi desiertos, llenos de automóviles y de personas corriendo de un lugar para otro. “Sin tiempo, ni para uno mismo”, decía el abuelo.

Y este parecía ser el principio del fin. Gran parte de la humanidad no se sentía a gusto. De hecho muchas voces se levantaban contra ello, pero eran  llamados locos o cosas peores por los que controlaban el sistema y la mayoría de las personas rehuían de ellos.  Nadie quería calentarse la cabeza con otro cambio y por ello aceptaban, no sin sufrimiento, aquel orden establecido. Para olvidarse muchas veces de esos problemas, solían beber mucho o utilizar diversas drogas. Como es natural nada esto servía y poco a poco la población, entre unas cosas y otras se iba diezmando sumida en una profunda depresión, sólo despistada o camuflada con grandes acontecimientos. La situación que atravesaba el  planeta de un extremo a otro era caótica: donde no había guerras, en el sentido literal de la palabra, se libraban otro tipo de batallas, como la incomunicación, la desconfianza  y el miedo, que también hacían sus estragos.

Finalmente y para peor, el planeta se dividió en dos partes (sin eliminar esos conflictos), políticamente hablando, controladas por un poder absoluto basado en la fuerza y en la opresión y represión de cualquier manifestación que no fuera favorable al sistema. No obstante, estas dos potencias no paraban de esgrimirse sus armas ya que ambas luchaban, todavía casi pacíficamente, por conseguir el control total del planeta.

Tras este largo análisis, intervino Man-U. “Esto ya ocurrió durante mi generación en el planeta. ¿Sabes cuál fue el resultado?, que probablemente sea yo lo único que quede de aquello. Una lucha similar a la que se está produciendo en estos momentos, acabó en un desastre nuclear que dio al traste con todo.  Han tenido que pasar muchos miles de años, antes de que el planeta se regenerara (ya te explicaré como, otro día). Lo lamentable, es que parece que la humanidad no aprende de sus errores de antaño y vuelve a tropezar en la misma piedra”. Jano estaba como alucinado, ya que él jamás había pensado en algo parecido. “No te asustes, le dijo el robot al chico, sabemos el remedio y tú has sido elegido para ponerlo en práctica.  Quiero advertirte, que a pesar de eso puede ocurrir de nuevo la gran catástrofe, ya que Verra está peor de lo que parece.

Aunque el abuelo sabía lo que tenía que hacer Man-U, le reprochó, quizá por un exceso de paternalismo, el hecho de que no fuera su hijo el encargado de la gran misión. Este comentario se lo hizo mientras Jano bajaba a la casa a coger una botella de agua para que bebieran durante la charla. El legendario robot, le contestó sencillamente: “Debe ser una persona joven, que no esté ya enmarañada en la trama existente. No debe saber de engaños, porque el sólo dirá verdad y lo que haga, que será por orden superior, lo hará con sabiduría”. El anciano Mog, visualizó la imagen de su hijo en los últimos años y comprendió. “Mi hijo no nos prestaría ni atención”. Tras este pensamiento dio el visto bueno desde su corazón, a que esa antorcha pasara a manos de su querido nieto.

Tras esta primer entrevista y otras, ya que Jano se cautivó tanto con la presencia y sobre todo con los conocimientos de Man-U que sólo quería estar en la buhardilla. El antiguo y sabio muñeco se reunión con Jano y sus amigos y les explicó lo que tendrían que hacer. Antes de eso iba entablando conversación con ellos, para ver hasta que punto estaban o no preparados. Una vez superada esa prueba, Man-U les dijo lo que tendrían que hacer para adquirir una serie de conocimientos especiales, que en poco tiempo les llevaría a un control perfecto de su mente para actuar

ante cualquier situación, e incluso desentrañar  y eliminar los grandes problemas que tenían sometidos a sus semejantes.

Los primeros sorprendidos por el cambio de estos jóvenes  fueron ellos mismos, ya que, generalmente, los mayores debido a la forma de vida no se enteraban de lo que ocurría hasta  que comenzaron a realizar pequeños “prodigios” en sus propias casas, más tarde en el colegio, en el barrio, hasta que comenzaron a ser demandados por la sociedad ......

El secreto, aunque a nosotros no nos fue revelado, si se nos indicó que tenía mucho que ver con algunos comportamientos que ya habían sido propugnados desde la antigüedad en Verra, pero que nadie supo o quiso ponerlos en practica de verdad ......

 

Final 1

 

A pesar de alcanzar tales conocimientos, seguían siendo confiados; eran niños. Muchos mayores, incluso gobernantes recogieron el mensaje y aprendieron del mismo conocimiento de los “nuevos héroes”, y próximos a ser llamados a “dirigir” los designios de su planeta, según daba la impresión por lo que iba aconteciendo (en poco menos de un año, corría el 2335: a través del conocimiento adquirido por los más pequeños de la sociedad, gran parte de ella comenzó a cambiar positivamente ....) .  Habían sido preparados para comenzar a “gobernar” su mundo,  para en un futuro no muy lejano, enseñar a todos ¡ que no necesitaban gobierno ¡, ya que tales conocimientos, adquiridos a través de Man-U, hacía posible que cada cual fuera autosuficiente ...y  ¡ ya no dependerían de nadie ¡ A partir de entonces los habitantes de Verra,  alcanzarían logros, que ni soñando y el planeta podría volver  a ser lo que era en un principio: un paraíso. 

Pero, hubo unos pocos que se resistieron al cambio. Estas eran personas acostumbradas al poder, tanto político, religioso, como económico y militar. No estaban dispuestos a dejar de ejercerlo y ocurrió lo inevitable, que por cierto ya había sido escrito y dicho desde muy antiguo. Uno de esos libros fue “La Destrucción”, escrita, tras una revelación,  por uno de los autores antiguos más conocidos de ese planeta, llamado Anajasan (sin duda el único que tuvo conocimiento de cuando se producirían esos acontecimientos; pero nunca supo la fecha exacta. Nadie la supo hasta que ocurrió.) .

Un gran terremoto sacudió al planeta Verra en varios puntos a la vez; lugares todos muy estratégicos por su potencial nuclear. Así acabó la vanidad y la falta de respeto por la Naturaleza, y evidentemente todo ser viviente. Como era casi de prever , algunas personas incluso de la época lo veían venir. El desprecio casi total hacia el Creador, o simplemente sobre la Madre Naturaleza, quién miles de años atrás, a través de hombres justos, había anunciado lo que ocurriría de no ser consecuentes y humildes.

“Vuestra imaginación es poca para saber lo que aconteció - le decía, al autor, el errante espíritu de uno de los miles de millones de verranos  que presenciaron el holocausto del, hasta entonces, maravilloso planeta – nos dio tiempo a ver algo,   y con gran terror presenciamos grandes movimientos de tierra, y el cielo se cubría de fuego. Nadie pudo salir, ni acercarse a los  lugares donde comenzaron  los hechos...todos murieron..., nosotros que vivíamos cerca del Hatamayala, tardamos más en morir; apenas unas horas. Finalmente, Verra se había desintegrado, corría el año 2335.

Los niños lo intentaron, pero la estupidez de algunos mayores hicieron que se cumplieran una parte de los designios.

 

¿Había desaparecido Man-U, o viendo lo que iba a ocurrir, se fue a salvar a otros habitantes de algún lejano planeta, en los confines del Universo? ¿O quizá hizo una gran burbuja e introdujo a todos los niños, para que una vez pasada la gran catástrofe y se regenerara Verra y volver a repoblarla  ... esta vez con amor y responsabilidad?

 

Final 2

 

Por fin,  los “augurios” por supuestos basados en acontecimientos, de que la bonanza volvería a Verra, alegraron sobremanera a Man-U, incluso el mismo con sus poderes contribuyó, un poco más si cabía, al cambio ... Los niños comenzaron a realizar cosas increíbles, con los conocimientos que les había enseñado aquel muñeco que parecía de juguete, encontrado siglos atrás. Todos los niños del planeta, incluso casi de bebés, eran autosuficientes. Tal había sido el desarrollo de su mente en los últimos  años(1)*  y expresaban tanto amor, que Verra, se había regenerado completamente en poco tiempo.

Los mayores, aún inmersos en sus frustraciones, no acaban de creer lo que veían, no obstante se iban dejando llevar, una vez que sabían que no era necesario trabajar, ni seguir una orden, ni luchar por un territorio o una idea; en fin se veían que podían ser libres. Esto contribuyó a conseguir esa armonía, que nunca se vio, aunque si se idealizó desde los comienzos.

Por fin otros hermanos del universo, más evolucionados, viendo los cambios, ayudaron con sus poderes, ahora convertidos en grandes

máquinas excavadoras o  en increíbles y super  veloces naves voladoras, para limpiar todo aquello que contaminaba Verra, y ser reciclado en los confines del Universo. Así se desmantelaron, centrales nucleares, fábricas de armamento y de venenos, entre ellos los laboratorios farmacéuticos ... en fin no quedó ni rastro de lo que pudiera contaminar el planeta.

Los enfermos se curaban solos, ya no hubo más hospitales. Había comida por todos sitios ... las personas, aprendieron incluso a viajar utilizando la mente. Se acabaron las aglomeraciones, por supuesto la guerra y el hambre. Tal era el poder alcanzado, dejándose llevar ....

Como decía en el libro de La Evolución Anajasan, uno de los autores antiguos –probablemente el más leído de todos los tiempos -con más conocimiento de lo que acontecería siglos después – por fin los hombres, mujeres, animales y plantas de Verra, pudieron vivir ... por los siglos de los siglos, en paz. 

De nuevo, este planeta volvió ser el paraíso, que una vez se perdió, por la inconsciencia de sus habitantes.

Man-U, una vez visto su logro, desapareció ...ya no era necesario.

 

(1)*N.del A. Se explica lo de los bebés, casi recién nacidos, ya que los niños mayores, tras alcanzar el conocimiento, no dudaron en convertirse en canguros y maestros de los más pequeños. Sin control alguno por parte de sus progenitores, ya que estos, como de costumbre, seguían muy ocupados, día y noche. En pocos meses, aprendieron tanto y enseñaron tanto que.....

 

final 3

 

Llegó a oídos del autor, que en otro planeta llamado Tierra y contemporáneo de Verra, que hacía también varios cientos de años apareció en él un hombre, decían que nacido de una virgen por obra y gracia del Creador, que había enseñado a los de su época y trasmitido más tarde de generación en generación, como debería ser la vida de los habitantes de este planeta para su salvación y la de su medio .../También hubo otros grandes hombres que hablaron y vivieron en ese sentido; pero por las noticias que tenemos, casi ni caso).  No obstante, hemos podido saber que aquel hombre fue insultado, golpeado y finalmente asesinado, por los gobernantes y vecinos de la región donde nació, que con engaños y otras intrigas, consiguieron que gran parte del pueblo se pusiera en contra de Él, a pesar de que muchos habían visto de su prodigios y enseñanzas.

No fue suficiente que resucitara a varios muertos  y curar a miles de enfermos ... Tampoco, que más tarde, a los tres días, Él resucitara. Tan sólo unos pocos le siguieron y aún le siguen  de verdad (¿). Hubo otros, que acogiéndose a sus palabras y hechos, lo utilizaron para su propio provecho y , como en Verra, para conseguir gran poder personal  e innumerables riquezas.

El resultado de todo esto y de una “ciencia” desacorde, generalmente, con la armonía de su propia naturaleza, el planeta Tierra se veía abocado a los mismos problemas que Verra y probablemente hoy haya desaparecido de la faz del Universo.

¿O quizá Man-U, sabiéndolo se dirigió a él, para también tratar de enseñar a los más pequeños para salvarlo? Hasta ahora no se han tenido noticias, no obstante si se ha podido saber, que parte de las nuevas generaciones consiguieron sobrepasar  los conocimientos tecnológicos de ese otro rincón del Universo y habían creado verdaderos problemas a los poderes establecidos ...

¿Quién sabe lo que puede estar ocurriendo ya? ¿Acabará destruido ese otro planeta, o se salvarán?

Probablemente, Man-U esté actuando ahí y el planeta Tierra, alcanzaría de nuevo su primitivo equilibrio.

 

 

Ya se estaban produciendo hechos descritos muchos años antes, probablemente por alguna generación anterior más avanzada y que sabían tanto de su futuro, como de su pasado original....Asomaos a la ventana, poned una flor y vosotros mismos podéis ver como van los acontecimientos y amaos los unos a los otros.

 

Juan Trapero, noviembre 2000

Dedicatoria: A quien quiera oír.

REALIÁ

Te quiero contar

Lo que creo que es verdad

De esta vida absurda

Que le llaman, realiá.

Nos dirigen, nos gobiernan

Nos maltratan nos encierran

Y además, tenemos que pagar.

Quieren dinero, quieren poder

Todo lo tienen ya lo ves

Y tú y yo, yo y tú

Cada vez pa tras.

Mosqueao con los rollos nucleares,

Las maniobras militares,

No podemos pasar.

Eso quisieran esos tipos,

Que no sabemos dónde están,

Pero su obra ya la vemos,

Es de hierro y cemento

Y la angustia, la angustia

Es total.

Somos lirios, somos rosas,

Somos lindas mariposas,

Con cabeza nuclear.

  HEROES

Hace unos años, treinta y más

La respuesta en el viento estaba

Todos lo sabéis, Bob Dylan cantaba.

Ahora lo sabes bien,

La respuesta la tienes tú

Sólo debes mirar pa ti

Y a tu alrededor.

No, no , no esto no puede ser

Con drogas y cemento,

No se puede componer

Esa vida tan sencilla,

Como queremos tener.

No queremos maquinaria asesina,

Ni amenazas, ni control,

Sólo la risa del niño

Que sale de tu corazón.

El poema es muy sencillo,

Pero simples somos tós

No admiren a los héroes,

Porque no lo son

NO SE PUEDE HACER NA

Hay mucha gente que piensa

Que en este lugar

No se puede hacer ná,

Y es un refugio mú fácil

Tirarse pal bar:

La comida puesta, la cama caliente

Y de la vida ná.

Nos falta de tó

Y no queremos luchar,

Somos muñecos de lata

Que se puen programá

Por eso los palos

Que nos están dando

Y que nos darán.

Es sólo el dinero lo que nos mueve 

Estamos perdiendo la humaniá,

Por eso la guerra,

La  hambre

Y los males

Atacan

Ya.

INSECTOS HUMANOS

Cuando cae la noche,

Los gatos son pardos,

Las lechuzas pululan.

Es la misma hora,

Que el insecto espabila,

Afila su aguja

Busca la cálida vena.

Son los insectos humanos

Mutados en jeringa,

que lloran su alegría

en una oscura

calle perdía

siempre con un mismo temor

la policía.

Quién lo diría

Que de gusto,

Se moría.

Y de tu gusto y aniquilación

El poder camello conspira,

No te quiere pobre insecto

Sólo te utiliza.

Eres una miseria más,

En su larga degeneración

Quiere acabar contigo.

Tu cuerpo está matao,

Tu sangre degenera,

Tu cabeza aún es tuya,

Amárrala a la tierra.

Son los insectos........

MUJER

Sí mujer

Podríamos ser los felices

Reyes del mundo

O los locos olvidados,

En un rincón del monte.

También podríamos esperar,

A que nuestros viajeros cuerpos

Reposen en la mar

Y fundirnos.

Mujer eres mujer,

Pa un hombre fatal,

Mujer eres mujer

Pa un tipo de mi edad.

Padecemos la misma vida

Tras la sonrisa bella,

La infinita amargura,

De ver que elegimos

La misma estrella,

Yo con mis locuras

Me salí de ella.

Intento agarrarme

Distráete con ella,

Quiero vivir

En tu jardín de miel.

No quiero ser poeta,

Ni decírtelo en canciones,

Así no son justas,

Las emociones.

Mujer, eres,.....

SOMBRERO, ROSA Y ROMERO

Sombrero, rosa y romero

Son las señas de juan trapero.

No tiene casa, no tiene dueño,

Va por el mundo vive su sueño.

Y cuenta historias,

Que no son cuentos

Que son memorias

De muchos muertos.

Que son historias

De otro pueblo,

Del que seremos,

No está muy lejos.

Sombrero, rosa y romero.

Viene de un lado, viene de otro

Y si tu quieres

Apartará lo malo

Viene de un lado,

Pero está dentro.

Es un espejo,

Te puedes mirar,

Más antiguo que tu abuelo,

Más viejo que la mar.

Ya lo sabes,

No es un cuento.

EL PARO

Frío mortal,

En la cola del paro.

Esperando cobrar,

El susidio del mes

Y no he sellado  otra vez

Y no he sellado.

Me tiro pa la calle,

A ver si encuentro

A alguien

Que la  hambre me calle

Y estoy borracho otra vez

Y estoy borracho.

A las seis de la tarde

Me tiro pa la obra,

Le digo al capataz

Que me de trabajo

Y se ríe de mí

Ya se acabó el tajo,

Y llegué tarde otra vez

Y llegué tarde.

Me tiro pa mi casa

Y me encuentro allí al juez

Que me va a desahuciar

Que me tira los trastos,

Ya no tengo ná.

Y no he pagado otra vez

Y no he pagao.

La verdad, yo no se que hacer

Cuando me levanto

Y me tomo el café,

Y me tiento el bolsillo

Y no tengo parné.

Y no he pillao

Este mes

 Y no he cobrao otra vez 

y no he cobrao...

CAÑA Y HUMO

Caña y humo

Pa encegá

Al que no quiera

La verdá.

Y no quieren comprendé

Questo así no pué ser

Que vivir sin amor

Es un rollo.

Caña pa tu cuerpo,

Humo pa tus ojos

A ver si de esta manera

 Tú te ríes un poco.

Caña pa tu cuerpo,

Humo pa tu coco

Que desta manera

Tu te vuelves loco.

A la caña yo me subo

Por el humo yo me abajo

Porque quiero estar siempre

Rodeao en tus brazos.

La  fuerza es el amor,

Lo demás es comprender

Que no se puede compañero

Morir al amanecer.

No quiero pedirte ná

Dame lo que tu quieras,

Aunque a veces yo te diga

Mala puñalá te dieran.

Caña y humo.........

El Sueño americano

Ay! Que sueño tuve anoche,

No lo quiero tener más

Yo tenía gorra plato,

Estrellas de general.

Una hamburguesa en la mano,

Una bomba de napalm

Una pistola en la otra,

Era rey de Vietnan.

A los chinos yo mataba,

Con total impuniá,

Con el beneplácito del mundo

Y asustaos total

(y eso aún no es ná).

Pero estos chinos son mu duros,

Son mu duros de pelar,

Me mataron muchos bravos

Y me tuve que largar

(no sin antes dejarles mi mal).

Vuelvo a casa y que me encuentro

Oigo gritos de libertad,

Son los indios del sur

Que se quieren levantar.

Colombianos y chilenos,

De Perú y de Brasil,

De mil puntos saltan estos,

Voy a tener que intervenir.

He matado en Nicaragua,

Santiago y Salvador, costa Rica y hasta en Chiapas,

Uruguay y Ecuador

No me vengan con coplas de amor.

Y en Oriente que decirte,

Mato moros sin temblor,

Yo los pago y los entreno

Me sirven de diversión,

Aquí el Califa soy yo

También en Andalucía,

Nos saltan los enanos,

Gibarlatar, Morón y Rota,

Tenemos al   americano.

!Ay! !Ay! que doló

Mi gran placer conseguido,

Después de tanta ocupación,

es el control del mundo

por unos cuantos como yo

y mi fuerza es el terror.

Ay que sueño tuve anoche,

No lo quiero tener más  ......final con himno americano, estilo Hendrix.

 

“este tema, tiene más de diez años...habla de la prepotencia americana y en estos momentos se pone de actualidad. Por supuesto, que estoy en contra de los atentados sufridos en N.Y “  J.Trapero

 

 Epitafio a Carlos Cano

 

  Ay Señor,

te llevaste a Carlos Cano

ese moro andaluz

con sangre de rey

en la palma de la mano.

Gran alma y bello nardo

Que su garganta cantaba

A la oliva, la concha fina,

A los surcos del arao,

A la prepotencia mezquina

Y a Ocaña en su sarao.

Y no estuvo bien mirao

Mire usted que maravilla.

Y no estuvo bien mirao

Por decir cosas sencillas.

Era hombre de fama,

Pero no proscrito afamao.

Luchaba porque luchaba

Y sentía salir su alma,

Como paloma ligera,

Gaviotas mensajeras

De los hombres destronaos,

De los hombres  de esta tierra.

Tú no te rendiste,

Vivías, vives.

Fue tu altivo corazón

Quien se queó: quieto, parao.

Quizá de tanto sufrimiento

Como tú te has tragao.

                                                    Un sueño, negro de caribe,

                                                           Lo que hemos pasao

Un viño amargo,

Hemos tragao.

Cantaor de la gran copla,

Cante de desarraigaos.

Roto tu corazón,

Agrietose el nuestro.

  Hubo quien dijo

Que al oír esto,

También sintiose muerto.

Yo te canto Carlos Cano,

Por tanguillos y habaneras,

Por bluses y rocanroles

Y las coplas de tu abuela,

Por jarana y alegrías

Y el moño de la Pineda.

Nunca nos conocimos,

Pero me has hecho llorar,

Amar y por qué no:

Creer  en lo humano

Y aún,  más en lo divino.

Desde donde estés, querido Carlos

Haznos más ligero el camino.

 

Juan Trapero

  19 de Diciembre de 2000

 Esta obra, cantada por Juan Trapero y con la guitarra de Juan Campos (en CD o casset) pueden solicitarla al autor a través de este correo electrónico: juantrapero

 

JUAN TRAPERO
        “Nació” en (1996), tras realizar un gran esfuerzo emocional
Como dice en su canción “Sombrero, Rosa y Romero”: no tiene casa, no tiene dueño/ va por el mundo vive su sueño/.
Juan Trapero, cantautor, hace en sus letras una crítica actualizada de la vida en general. Siendo su principal fuente de inspiración, los reflejos cotidianos de “desesperación” que mueven al mundo: drogas, militarismo, incomprensión....
Desde los doce años, participó en la configuración de varios grupos musicales. Siendo la aportación más interesante en esta época, el grupo “Eutanasia Colectiva” (1984), que aunque sólo grabó una maqueta y dio cuatro o cinco conciertos, aún queda en el recuerdo de muchas personas, que incluso tararean, catorce años después, algunas de sus canciones, (esto es un gran logro, teniendo en cuenta que esos temas jamás se han vuelto a repetir por ningún medio).
Juan Trapero, fue compositor y cantante de Eutanasia Colectiva.
Tras independizarse de cualquier tipo de formación u asociación. Juan Trapero, decidió seguir su camino cantando en solitario, dando diversos conciertos en eventos de carácter solidario, como en Ojén (verano 1997) para una causa del Tibet y en diversos establecimientos de San Pedro Alcántara y  Marbella.
La mayor parte de su concierto, son temas propios, dichos de una manera especial, e introduciendo plenamente al espectador en el tema, tras unos segundos de conversación desde el escenario.
Su puesta en escena es sencilla, sólo necesita buena acústica, o un equipo de sonido (dependiendo del lugar), una guitarra: sombrero, rosas y romero)

Actualmente está colaborando con dos cantautores más; Pedro Domínguez “Fortuna” y Manolo López, formando el espectáculo “TROVADORES SIN CARNÉ”, que está teniendo mucha expectación en los círculos Culturales locales, tras sus últimas actuaciones en La Tetería y por último en el Centro Cultural “EL Chambao”.

 

El agua no es pa especulá  (se pueden hacer copias para llevarlas, a la campada y cantar )

 música: Paco de Lucía-Camarón..letra: Juan Trapero

Como el agua ...como el agua

Que va libre hacia la mar (1er. Estribillo)

Quiero cantar a esta agua

Que nos quieren encerrar

Que es lo mejor que tenemos

Y la queremos conservar

(1er. Estribillo)

Agua del Genal, agua de Río Grande

Déjala que pase, tu no me la embalses,

Pa especulá, pa especulá, pa especulá (2º estribillo)

Y vamos a luchar, pa que esto no se haga

Y el que quiera más agua, valla a la mar salada

Y nos deje y nos deje vivir en paz,

Y las deje, que es mejor como están.

(estribillo 2º)

no nos merece la pena, que nos hagan una presa

y se carguen nuestro entorno, origen de nuestra ciencia

la que queremos, la que queremos conservar

(estribillo1)

también digo a los políticos, que quieren aparentar

pa que esto no se haga y aluego no hacen ná

que se pringuen, que se pringuen y luchen de verdad

que se pringuen, que con el pueblo no se pué jugá

(estribillo 2)

Como el agua clara, que abaja del río

Así quiero verla y la vean nuestros hijos

(estribillo 1º) - (estribillo 2º, pa acabá)

ju@n tr@pero