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Epitafio a Carlos Cano, de Juan Trapero
Juan Trapero:
al
"héroe" americano, Oír
la Canción
Ojú que caló*La
canción de tos los veranos
* Sombrero, Rosa, Romero** Insectos Humanos** Desembarco en Madrid** Héroes no** De la Vida ná** A Carlos Cano**+***************
MAN-U: EL HOMBRE ÚTIL
Dejad
que los niños se acerquen a mí
Te
alabo Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque escondiste estas cosas de los sabios
y los entendidos, y las revelaste a los niños
*********************************************************************************************************+
Érase una vez, en un tiempo atrás,
en un planeta lejano llamado Verra había un hombre humilde y sencillo de nombre Mog, con gran capacidad de ingenio e invención. Sin
embargo, para su entorno, era un don nadie que conseguía a duras penas
mantener a su familia con las cosas que realizaba.
¡ Eureka! , ¡ por fin!,
dijo un día. Ya lo tengo. Vivía
en un país llamado Uru, donde el invierno
duraba casi la mitad del año y probablemente era el clima más frío de todo lo que se
conocía en ese planeta. Aún no había llegado la revolución industrial .
Se encontraban, para entendernos, en lo que
nosotros denominamos Edad Media. Él le había dado vueltas a su cabeza, una y otra vez,
como hacer las casas más confortables; entre otros cientos de ideas. En las pequeñas,
como la suya no había problemas, siempre que pudiera almacenar mucha leña; con una
chimenea se podía calentar. No obstante, las
grandes mansiones y los palacios de la alta nobleza, quedaban en esa época del año
desiertos a causa del tremendo frío, que ni las pieles de los grandes animales y varias
chimeneas por las espaciosas salas, conseguían
evitar.
Aconteció, que ese año el anciano rey de Uru, Úsar, quiso dar una gran fiesta en el
palacio, pero a causa de una enfermedad tuvo que retrasarla y el invierno se había echado
encima y por diversos tipos de alianzas y relaciones diplomáticas con otros monarcas
vecinos, la fiesta tenía que celebrarse.
Mog,
por aquél entonces creía tener listo su invento: Era ni más ni menos un sistema de calefacción, formado por calderas y
tubos, que pensaba podría solucionar el
problema del monarca y por supuesto su propia
vida y la de los suyos, si lograra llegar a mostrar su ingenio a las autoridades, para que
estas informaran en palacio y conseguir así poner en marcha su ambicioso proyecto.
No obstante, Mog era conocido
también por sus inventos inútiles y la mayoría lo consideraban como un
charlatán y un bohemio, que lo que quería era vivir del cuento. Afortunadamente para
él, un noble al que el afanoso inventor en otra época le había solucionado algunos
problemas en su hacienda, intercedió y
consiguió, no sólo audiencia del rey, si no también
el visto bueno para comenzar su obra y todo aquello que necesitara para llevarla a cabo.
¡Por fin! pensaba- ha llegado mi hora.
Inmediatamente se puso manos al
trabajo. Había solicitado varios hombres fuertes y todo tipo de utensilios para que la
obra saliera tal y como la tenía previsto y el rey pudiera dar su fiesta sin ningún
problema. Este a su vez, había mandado emisarios a todas las regiones y a otros países
próximos, para invitar a sus personajes más relevantes.
Contrataron músicos, cómicos, magos
y los mas afamados cocineros del reino estaban dispuestos a preparar los mejores banquetes
que se hubieran degustado nunca. Como se suele decir, el rey había tirado el palacio por
la ventana.
Mog, ajeno a todo ese ajetreo daba
los últimos toques a su idea y a cada uno de
sus operarios les dio órdenes concisas de cómo deberían hacer las cosas
para que la calefacción funcionara adecuadamente durante los días de la fiesta y lo que
era más importante, todo el invierno y los venideros. Esto fue lo que movió al rey a
aceptar la propuesta, ya que era mayor y se sentía cansado. Además, le tenía gran apego a ese palacio donde
nació.
Varios días antes de la fiesta, Mog
anunció a uno de los secretarios reales, encargado de supervisar tan rocambolesca obra,
que todo parecía estar listo. Los invitados iban apareciendo poco a poco, cargados de
pieles, pues conocían del frío de esa región; ellos no sabían nada. La calefacción
sería la gran sorpresa real en la inauguración de la fiesta.
El inventor había construido varias
calderas gigantes que se colocaron en los sótanos del palacio. Cientos de metros de
tubos, probablemente varios kilómetros, recorrían cada una de las habitaciones y de los
salones del gran palacio. Pero la premura, hizo que a Mog no le diera tiempo a revisar
todo el sistema, como hubiera querido. Una
vez dijo que había finalizado la
instalación fue invitado a abandonar el palacio, ya que los secretarios y mayordomos, no
querían que se cruzaran por las escaleras los obreros y las personalidades invitadas.
Mog, no obstante advirtió que deberían de hacer una prueba antes de ponerla en marcha,
pero no lo consiguió.
Llegó la fecha de la fiesta y el
ingenio se puso en funcionamiento. No había transcurrido una hora, cuando el palacio
estaba con una temperatura ideal. ¡ Había funcionado! Todo el mundo se felicitaba, e
incluso el anciano rey agradeció a su súbdito esta iniciativa. El mismo le estaba
proponiendo plena libertad de actuación, con un buen salario y casa para su familia allí
donde el rey fuera, cuando un extraño ruido acompañado de fuertes silbidos y potentes
corrientes de vapor que salían de las paredes, recorrieron el palacio en segundos. A esto
le siguió una gran explosión en las calderas que estaban justo debajo del gran salón de
baile, para más desgracia del inventor.
Anfitrión e invitados, sirvientes, músicos,
ajuares y comidas, rodaban por el suelo cubiertos de polvo y vapor de agua.
Afortunadamente una gran tronera se abrió en la pared, tras la explosión, y la onda expansiva no pasó de ser un gran susto
a pesar de los revolcones. Todos los
presentes vieron como sus trajes se llenaban de comida de agua, de polvo... en fin,
una gran catástrofe, que afortunadamente no pasó a mayores, y no hubo siquiera heridos.
Esto dio al traste con los sueños de
Mog el inventor y como no, con las propuestas que el propio rey le estaba haciendo para su
futuro.
El anciano mandatario cambió
radicalmente. Ya no habría buen sueldo, ni casa, ni siquiera futuro de ninguna clase; al
menos eso pensaba Mog temiendo que hubiera, su invento, causado daños irreparables. Por
otro lado, tenía la conciencia tranquila, ya que no le habían permitido revisarlo antes
de su puesta en marcha.
Entonces, el viejo rey muy disgustado y en un momento de
cólera ordenó el destierro del infeliz inventor, hacia las montañas de nieve perpetua,
dónde sólo sobrevivían, osos, lobos y algún que otro animal muy preparado para esas
temperaturas extremas.
Tras varias jornadas largas y
durísimas debido a la feroz climatología, y diversos problemas con pandillas de
revoltosos hambrientos, que lampaban buscando comida, o con que comprarla, debido a la
mala administración real que, día a día, hundía más a su pueblo en la miseria,
contrastando con la opulencia de la corte y allegados.
Los viajeros llegaron a los pies de la inmensa cordillera nevada donde el inventor
debería pasar el resto de sus días sólo, si Dios no lo remediaba, pensaba durante todo el
camino. Ni siquiera la vieja mula podría hacerle compañía según la orden del monarca.
No obstante, Mog que era una persona astuta consiguió en los largos y penosos días de
marcha que sus acompañantes se apiadaran de él y le dejaran un poco de comida y la mula.
Ambos quedaron hospedados en una cueva que encontraron, a muchas leguas de la
civilización y tras sortear barrancos casi imposibles y los guardianes viendo este
refugio decidieron que ese sería un buen lugar para dejarlo, ya que tampoco querían
adentrarse más porque sabían que pronto era época de tormentas y una de ellas podría
dejarlos atrapados durante el invierno, y sabían
que eso significaría su muerte; igual pensaban que le ocurriría a Mog; pero tenían que
cumplir su orden, si no sus cuellos tendrían el valor de una soga de cáñamo.
Antes de dejar a Mog en su aposento
de piedra, le dijeron que si por casualidad lograra sobrevivir, no volviera a la ciudad,
al menos hasta que el viejo monarca Úsar hubiera muerto, ya que eso significaría una
grave condena para los guardianes. Este les prometió que si tal cosa ocurriera así lo
haría y que nunca regresaría al lugar de sus desdichas.
Tras esta promesa, los guardianes se
alejaron de allí, azuzando a sus caballos, de vuelta al castillo real. Resignado y sin
apenas recursos, Mog se dispuso a morir junto a la vieja mula y pedía a Dios que no fuera
en un largo tiempo, ya que el no sabía como podría sobrevivir en semejante e inhóspito
lugar. Hizo un pequeño fuego para calentar un poco de la comida que le habían dejado y
tras comer y quitar los aparejos a la mula, arropado entre éstos, se quedó dormido,
principalmente por la fatiga acumulada de tantos días de marcha. Al despertar a la
mañana siguiente comprobó que su compañera de exilio no estaba en la cueva.
Pensó que habría salido en busca de
comida, lo cual le hizo temer que había perdido hasta la compañía del viejo animal, ya
que durante kilómetros y kilómetros, no había visto ni una sola mata de hierba.
Acertadamente discurrió que la mula habría andado mucho para alimentarse, lo que le hizo
desistir de salir a buscarla, además una fuerte ventisca se lo impedía. Quizá sus
súplicas a la divinidad hicieron que en pocos minutos el tiempo cambiase y de pronto un
sol brillante apareció fuera de la cueva y esto le motivó a salir a buscarla. En un
viejo zurrón echó un poco de pan y carne seca que le habían dejado los guardianes y se
decidió a salir para encontrarla.
No había ninguna huella porque el
viento se había encargado de borrarla, por lo que no sabía hacia donde dirigirse y optó por seguir el camino más llano, pensando
que ese sería el elegido por el cansado animal, debido a que no andaba ya muy bien de
facultades y lógicamente también estaba agotada de la larga caminata desde la ciudad
hacia las montañas.
Sin pensarlo dos veces comenzó a
caminar. Habían pasado varias horas y no había encontrado nada y el temor comenzó a inundar sus pensamientos, ya
que se había alejado mucho y fácilmente podría perderse y no encontrar el camino de
regreso a la cueva. Se sentó, trató de tranquilizarse y rezó lo que sabía para
encontrar al viejo animal, ya que si no este
podría ser el último día de su vida; la noche estaba próxima y probablemente alguna
nueva tormenta. Tras varios minutos de meditación, al abrir los ojos se fijó en un
montículo que había a lo lejos que brillaba como el oro. Este le llamó la atención y
sin pensar en nada más se levantó y se dirigió hacia él. Parecía cerca, pero tardó
más de una hora en llegar.
Al acercarse, su desilusión fue
grande: se trataba de un gran bloque de hielo el cual reflejaba los rayos del sol y por
eso su brillo. Se acordó que estaba buscando la mula y esta no había aparecido, por lo
que decidió volver, cuando un relincho de su compañera, que había encontrado unos
matojos muy sabrosos tras esta gran piedra helada, le
hizo volver la cabeza hacia el bloque. Aunque su pensamiento estaba agradeciendo el
hallazgo, notó sin embargo que dentro del hielo había algo. Con un pequeño cuchillo,
regalo de sus guardianes, excavó en la helada roca hasta llegar a lo que había visto.
Por fin consiguió alcanzarlo, era un muñeco extraño y de un material más raro aún;
para él completamente desconocido. Desencantado,
aunque sorprendido y desilusionado, por el
hallazgo, ya que hubiera preferido encontrar
algún mapa con un refugio cercano o una salida rápida de la montaña, lo cogió y lo introdujo en el zurrón. Se dispuso
a atar la mula, no sin antes hacer un haz con la hierba que quedaba en el lugar para tener
provisiones para ella.
Hecho esto volvió a la cueva que
encontró sin duda gracias a la buena orientación del animal y de su buen olfato, por lo
que logró llegar cuando la noche y una nueva tormenta, tal como pensaba, se hicieron las
dueñas de las nevadas cumbres nuevamente. Afortunadamente estoy de nuevo en
casa, pensó y se dispuso a preparar
algo de comida y a reavivar el fuego para
pasar la noche lo mejor posible. Antes hizo un cocimiento de las mismas hierbas que había
cogido, para curar varias heridas en las cansadas extremidades de su compañera, la cual
agradeció con un cariñoso relincho y un lametón en la cara de su nuevo amo. Tras estas faenas de cocinero-curandero, Mog se
quedó dormido junto al fuego y el animal.
Habían pasado varias horas, la noche
estaba ya bien entrada cuando algo lo despertó sobresaltado. Vio de pronto una persona, o
al menos eso parecía en la penumbra, sentada retirada del fuego, que lo acompañaba. Un
poco asustado, ya que no podría esperar eso, preguntó
quién era. Yo soy Man-U. ¿Man-U? Y quién eres y qué
quieres. No quiero nada, pero si te voy a decir quien soy. Te acuerdas ayer
que encontraste algo en un bloque de hielo y tú no le diste importancia, no obstante si
lo guardaste por sí acaso- en tu zurrón. Pues ese soy yo... simplemente un
muñeco, hecho hace miles de años por los antiguos habitantes de este planeta, ya desaparecidos. Yo soy de los pocos vestigios que
quedan de su obra. Y como tenemos mucho tiempo sólo te diré ahora que era una especie de
robot. Mog no entendía esa palabra e hizo un gesto raro. Ya se que no
entiendes lo que digo y te va a costar mucho trabajo creer mi historia, pero no tendrás
más remedio que hacerlo, si quieres ser el que ayude a los tuyos en un futuro, aunque aún esté
muy lejano. Así podrás conseguir uno de tus grandes sueños, dar la posibilidad a la
humanidad de que todo el mundo viva mejor.
Tú no lo veras, ya que pasarán muchas generaciones antes de que yo pueda actuar, tal y
como estoy programado. Nuevamente puso cara rara el viejo inventor,
ya que muchas de las palabras que le
decía, aún ni existían en el vocabulario, ni siquiera de los más eruditos de su
época.
Independientemente de lo que
creas, te voy a ayudar a solucionar esta penosa situación que estás padeciendo. Se que
eres un buen hombre y que nunca has tratado
de hacer mal a nadie y quizá por eso el destino o tu Dios te ha recompensado con mi
hallazgo, ya que también puedo ayudarte a ti. Pero tendremos que esperar un poco de
tiempo a que el viejo Úsar de Uru desaparezca, para que puedas volver a casa, tal como le
prometiste a tus guardianes. Mog no salía de su asombro, al ver como este muñeco,
que ayer era pequeño y hoy era del tamaño de una persona, sabía tanto; conocía sus problemas. No obstante, como era una persona
respetuosa, no quiso hacer más preguntas y se limitaba a esperar lo que le dijera su
nuevo e insólito acompañante.
Comenzaba a sentirse feliz, al
comprobar que alguien, aunque fuera un extraño muñeco, le diera esperanzas de que
saldría de esa terrible soledad a la que había sido condenado por tratar de ayudar a sus
semejantes honradamente. Efectivamente, durante varios meses tuvieron que permanecer en la
cueva y Man-U, le ayudaba en todo. Sabía
donde buscar comida, así como animales que le proporcionarían pieles para nuevos
vestidos, e incluso plantas para curar las heridas y alimentar a la anciana y cansada mula
quien asombrada también oía los relatos del inesperado, resolutivo y raro compañero.
Pasado un tiempo prudencial, se
decidieron a bajar a la civilización y Mog, con su nuevo compañero y por supuesto la
mula, llegaron a las regiones habitadas. Allí la sabiduría del muñeco, como los
conocimientos del viejo inventor, les iban dando que comer y donde dormir día a día,
generalmente solucionando pequeños problemas en las haciendas que iban encontrando.
Un buen día se enteraron que el
viejo rey murió y Mog comprendió que era el momento de volver a casa. No obstante, no lo
hizo para ser fiel a su promesa de que nunca
volvería al lugar de sus desdichas, se puso en contacto con su familia y quedaron en otra
ciudad, donde con los trabajos que hacían pudo comprar una pequeña casa en el campo con
una parcela, dedicándose a la agricultura y resolver como siempre los diversos problemas
domésticos que tenían sus vecinos con gran habilidad y casi siempre gratuitamente (la
mayoría eran bastante pobres), ya que con su nuevo ayudante todo era más
fácil; aunque este había retomado nuevamente su tamaño original y tan sólo en la
presencia de Mog, se manifestaba con el tamaño de una persona.
El
viejo inventor, le recordó un día las palabras que le dijo que ayudaría a la
humanidad a vivir mejor, pero que en un futuro lejano. Man-U se lo aclaró: A ti te
puedo hablar, pero nadie, a excepción de algunos miembros de tu familia, debe saber que yo estoy contigo, o si lo saben no
decirles verdaderamente quien soy. Para los demás soy simplemente un muñeco que
encontraste en tu destierro. Una vez aclarado esto, Man-U le dijo que deberían de
pasar varios siglos antes de que sus poderes se los pudiera manifestar a sus
semejantes, ya que en estos momentos nadie les creería y probablemente acabarían los dos
en el fuego, si contaban realmente todo aquello que con él podría hacer. A él si le dio
ciertas instrucciones para que pudiera vivir con su familia feliz y por largos años,
muriendo con más de cien. Antes de que Mog desapareciera, Man-U le hizo saber que
tendría que dejarlo en las manos de su hijo mayor y este en las del suyo y así
sucesivamente hasta que llegara el día adecuado para su manifestación total, aunque no
debería de dar explicaciones ni siquiera a su primogénito. Simplemente guardarlo, para sus sucesores, sin más preguntas,
aunque si tuviesen que saber las peripecias de Mog con él para que creyeran y lo
guardaran, hasta que llegue ese momento.
*****
Mog cumplió su promesa e informó a
su primogénito sobre lo que Man-U le había indicado para que este lo guardara y
repitiera esta acción con su hijo y así sucesivamente, generación tras generación.
Esta tarea se desarrolló durante varios siglos, hasta que
el grado de comprensión de las personas podía estar a punto para recibir las
enseñanzas, que otra civilización anterior, desaparecida, había adquirido a lo largo de
su existencia. Coincidía también, en esa
época posterior, que los avances tecnológicos en Verra y probablemente en otros planetas
desarrollados
paralelamente, aunque con
desconocimiento total de esos hechos entre ellos, estaban a punto de acabar con la vida
del mismo debido, sobre todo, a un
desmesurado materialismo y a una manera de proceder por sus habitantes completamente casi
antinatural, potenciados por un sistema feroz e implacable, que educaba y conducía a las
personas a una carrera sin freno en pos de satisfacciones tan irreales e ilusorias, como
el poder, la ambición y un elemento llamado dinero, e introducidos en una espiral de
falta de amor ante los semejantes y lo que era más duro aún, al mismo individuo. De
alguna manera, tantas tecnologías, estaban acabando con la conciencia de estas personas.
Tan enfrascada estaban ya en estas búsquedas
materiales, que la enfermedad, la insatisfacción, etc.
provocaban muertes y hechos impensables en un sistema más acorde con los dictados
de la Naturaleza, como pareció que pudo ser en un principio. Pero esa era la realidad.
Era lo que había vivido Man-U, en la época de sus procreadores y
precisamente su misión, tal como se la reveló, en pequeñas dosis a Mog en la cueva, era
demostrar a la humanidad que por ese camino sencillamente
había una única salida: la destrucción. ¿Era eso lo que querían los habitantes
de Verra y de los otros planetas de vida paralela?
Probablemente no. ¿Pero como
cambiar? A lo largo de la historia hubo personas que incluso dieron su vida por aconsejar
a sus semejantes como se habría de vivir. Unos pocos oyeron y siguieron estas
enseñanzas, pero la mayoría, sobre todo los gobernantes y otros empeñados en buscar de
manera irreal, lo que ya había sido entregado para una auténtica convivencia en armonía
entre todos y con todos, incluido el cosmos, no permitían que esto ocurriera. De seguir
aquellas enseñanzas, no tendría sentido el poder, ni el almacenamiento de nada, ni un
sin fin de cosas innecesarias por las que luchaban los habitantes de Verra, que a lo más
daban falsas ilusiones de felicidad momentáneas. Normalmente, el estado general de los
habitantes de este planeta y probablemente de los otros, en un devenir paralelo, era la
depresión, la enfermedad, producto de una lucha sin sentido y tratando de erradicar del
cerebro de esas personas, aquellos conocimientos que ya habían sido entregados por el
Creador. En esas fechas se decía que los habitantes de Verra y probablemente de los
demás componentes de los otros planetas, sólo utilizaban una parte ínfima del cerebro,
debido a la degradación a la que estaban sometidos y esto no les permitía evolucionar
¿cómo romper esas barreras?.
Para unos la causa de esta terrible
pérdida de conocimientos, no era más que la desobediencia hacia el Creador y una falta
de respeto casi total, sobre la Naturaleza que les rodeaba, incluidas los semejantes. Se
había llegado ya a considerar a las personas como números, o como máximo, piezas
mudables de una cadena de montaje cuyo producto final, según sabía Man-U,
era la autodestrucción, a pesar de las falsas apariencias de progreso. Incluso pudiera
ser que los dirigentes del planeta fueran inconscientes de ello. Parece ser, que se había
dicho una y otra vez a lo largo de la historia de esa generación (por algunos
visionarios): que lo mejor era dejarse guiar por la Voluntad del Creador, a la vez que
proclamar el Amor universal entre todos. Pero, ....
*******
*************
En una ciudad superpoblada del mismo país de Uru, diez siglos más tarde,
un niño vivía ajeno aún al ajetreo social, aunque sí padecía todo aquello que Man-U
había explicado a su tatatarabuelo inventor
en aquellas montañas heladas, convertidas hoy en centro de atracción turística.
Jano, de casi quince años de edad, vivía en
casa con sus padres y una hermanita pequeña, así como su abuelo, llamado Mog, ya
jubilado y encerrado casi permanentemente en una pequeña buhardilla familiar que
utilizaba como taller donde daba rienda suelta a su imaginación, normalmente a solas. Las
calles ya no estaban hechas para los ancianos, ni siquiera los niños que eran guiados,
bien por sus padres o en transportes públicos a unos parques cerrados donde podían
disfrutar dos horas al día; el que era afortunado y lo llevaban.
Jano pasaba la mayor parte del día y
de la noche, en casa, sólo acompañado por
el abuelo y por su hermana pequeña, debido que el nivel de vida adquirido por su padres,
no les permitía apenas el descanso. Se propugnaba una sociedad del ocio, pero la realidad
era que las personas cada día tenían que trabajar más y más, ya que si no la vida se
les podría hacer muy difícil. Al menos era lo que se inculcaba y Jano no sólo se lo oía a sus padres, sino también en
la escuela y en la televisión, donde una y otra vez se exponían a las personas con
éxito como grandes luchadores, que a pesar de los aparentes triunfos, fracasaban en sus
intentos de mejorar realmente. Este tipo de mensajes era completamente ruinoso para las
mentes de unos y otros, sobre todo para los pequeños que no tenían otros parámetros, o
no se los ofrecían, para poder discernir.
No obstante, habían caído casi
todos los tabúes originarios de esta humanidad, o estaban en clara decadencia. En los
últimos tiempos se habían producido numerosas revoluciones, que poco a poco
estaban casi obligando a cambiar de parecer sobre muchas cosas. Sin embargo, el sistema
aún tenía bien atada a la gente y esta, en su mayoría, huía cuando se le hablaban de otras posibilidades de
convivencia debido al miedo que producía el pensamiento de perder todo aquello por
lo que se había luchado tantos años. A la vista de los resultados y de los graves
acontecimientos que padecía aún
este planeta con guerras, aumento de enfermedades, cada vez más peligrosas y fulminantes,
el sistema estaba muy lejos de ofrecer o de rescatar algunos principios fundamentales para
una vida en armonía. Todo, o casi, se
hacía en base a las mayorías dominantes, olvidándose
de la individualidad. Obviamente, no se conseguía nada más que ampliar el sufrimiento
que acongojaba a gran parte de sus habitantes, aunque si se había logrado, más o menos,
mantener cierta apariencia de normalidad. Por tanto, esa lucha
daba la sensación de ser inútil.
Sin embargo, por ese afán de
superación impuesto se empleaban todos los recursos materiales habidos y por
haber para hacer creer a los habitantes de Verra, que eso era realmente lo que tendría
que ser. Se había llegado también, a un estadio donde en la mayoría de los países
estaba implantada cierta libertad de expresión, e incluso de acción, que provocaba que
algunos pocos se fueran aislando del sistema, aunque de alguna manera siempre dependían
de él.
Un buen día Jano entró en la
buhardilla del abuelo y lo vio absorto en una conversación con un viejo muñeco que el
siempre había visto, pero que nunca pudo tocar, ni jugar con él, ya que el viejo Mog,
como habría ocurrido con él y todos sus antecesores, nunca dejó a su nieto manipularlo,
tal como el propio muñeco lo había explicado, siglos antes, allá en la fría cueva, hoy
convertida en un gran auditorio.
¿Abuelo,
qué haces hablando con un muñeco?, preguntó Jano. No estaba hablando con
él, contestó secamente, al verse sorprendido. Sin embargo, el niño había oído
antes de entrar otra voz y preguntó de nuevo. Entonces eres ventrílocuo"?, ya
que yo he oído otra voz. No, respondió el abuelo, que se quedó callado poniendo
un gesto grave en su cara, pero su mirada cuando se cruzó con los ojos de su nieto, fue
más dulce que nunca. Jano la sintió y
prefirió callar y esperar a que hablara su abuelo, antes de seguir incordiando con sus
preguntas.
Tras unos largos segundos de silencio
y con la vista puesta sobre los ojos de su
nieto y heredero, el abuelo no pudo por más resistir, aunque hay que decir que no fue un
impulso propio, si no que se derivó de la conversación que había mantenido con Man-U,
debido a que el joven Jano cumpliría pronto quince años y según el parecer del extraño
muñeco: había llegado la hora de poner en práctica el Plan de Salvamento de
Verra. Este hecho extrañó al abuelo Mog, aunque guardó silencio en ese momento.
Jano había sido el elegido para ser, junto a un grupo de sus amigos, el pionero de este
gran proyecto que hasta ahora no podía haber sido revelado; la humanidad de Verra, había
conseguido la mayoría de edad. Le
pidió a Jano que se sentara. Tengo, bueno, tienen que explicarte algo.
¿Tienen?, respondió Jano. Sí, dijo el abuelo Mog. Man-U . Antes que volviera a preguntar
el joven, el abuelo poniendo un tono muy solemne, pero sin intimidar, le presentó a
Man-U. Jano, te presento a Man-U, tu nuevo maestro. Jano no salía de su
asombro, al ver como el muñeco que apenas medía unos centímetros se estiró tanto que
llegó a tener su altura (1,70 m.). No te asustes, dijeron tanto el abuelo
como el muñeco a la vez. No te
asustes Jano, yo te lo explicaré todo, intervino Man-U tranquilizándolo.
Empezó con el relato de la historia
para que Jano perdiera el temor- desde que lo encontrara en tan terrible situación
su tatarabuelo, a quién le ocurrieron, según le explicaba el ya declarado
robot para que nos entendamos-, todas esas cosas, para que pudiera
llegar a aquel encuentro, que sin embargo, no produciría fruto hasta mil años después.
Jano comprendió, a pesar de su corta
edad y de la gran sorpresa recibida tras esa
especie de aparición, que algo de mucha responsabilidad estaba cayendo sobre él. Un
pensamiento fugaz sobre esos mil años de inactividad del muñeco y la seriedad del
abuelo, le hacían intuir, que además de con su hermana, el cole y parte de las cosas de
la casa, tenía que acarrear con algo más.
Tras relatarle decenas de anécdotas
con su tatarabuelo allá en las montañas y
en su vuelta a la sociedad, ya que Jano, que se relajó pronto tras el susto del rápido crecimiento de Man_U, estuvo muy
interesado, el robot de la antigua civilización de Verra hizo varias preguntas al
muchacho sobre sus estudios, sus vivencias y sobre lo que sabía de la situación actual
de su planeta Man-U.
Como todos los niños, o la inmensa
mayoría, Jano tenía que tragarse las noticias de la tele, que se correspondían
habitualmente con los horarios de comida. En fin, Jano contestó que sabía que había
guerra en algún país lejano, también estaba al tanto de los problemas de su país y en
su ciudad; incluso los de casa; a sus padres los veía a la hora de salir para el colegio
solamente, si no tienen una reunión. Mencionó algunos de los conflictos,
así como los vaivenes económicos. El abuelo, exclamó diciendo: ¡vaya no prestas
atención, pero te has quedado bien con lo que hay! , Si abuelo, dijo
Jano, pero eso a mí no me interesa, me parecen como películas bastante crueles.
Pasaron
un buen rato hablando de estas cosas, de las inquietudes del muchacho y de la de sus
amigos. Él había sido elegido y ahora, a su vez, tendría que elegir entre su grupo de amigos, aquellos que podrían
prestarse a la misión. ¿pero cuál era el mandato?. Jano jamás había hablado tanto
tiempo, directamente, con mayores y estaba no sólo sorprendido, sino que también algo
cansado. No obstante, algo interiormente le decía que tendría que tener
paciencia hasta que le contaran ese encargo tan importante que debería realizar. En un
momento de la conversación una paloma revoloteaba en el cristal de la buhardilla como
queriendo entrar. Estará harta de humos y ruidos, dijo el abuelo...dicho esto
la paloma emprendió su vuelo.
Efectivamente el abuelo no había
hablado por hablar, la ciudad, en general la mayor parte de ellas, estaban sobrecargadas
de contaminación, humos de automóviles, vapores de fábricas, ruidos sin fin. Eran todo
lo contrario a un lugar placentero para vivir. Recordaba el abuelo a Jano, por si no lo
sabía, que antes la gente vivía más bien aislada en el campo, o como mucho formando
aldeas más o menos autosuficientes. No obstante, recordaba, que con la revolución
industrial, toda esa tradición de vivir de lo que daba la naturaleza ayudada por el
ingenio de algunos hombres, se había olvidado en aras de una vida más fácil
en los grandes entornos urbanos que fueron
sistemáticamente rodeados por cinturones industriales, que si bien producían ciertos
elementos para hacer la vida más cómoda, no acabó de llenar las
aspiraciones de aquellos desertores del campo, que décadas más tarde
empezaron a lamentarse, ya que muy pocas cosas dependían de ellos; evidentemente no era
como en el campo. No obstante, poco podían hacer. El sistema los tenía pillados y la gente poco a poco se fue acostumbrando a
esta nueva vida cómoda, que por otro lado les llenaba de padecimientos: jornadas de
trabajo casi interminables, poco salario, los alimentos ya no son lo que eran,
incomunicación, en fin un sinnúmero de cosas negativas. Aparentemente tenían más
seguridad, más atenciones, incluso podían comprar desde casa .... las ciudades eran casi desiertos, llenos de automóviles y de
personas corriendo de un lugar para otro. Sin tiempo, ni para uno mismo,
decía el abuelo.
Y este parecía ser el principio del
fin. Gran parte de la humanidad no se sentía a gusto. De hecho muchas voces se levantaban
contra ello, pero eran llamados locos o cosas
peores por los que controlaban el sistema y la mayoría de las personas rehuían de ellos. Nadie quería calentarse la cabeza con otro cambio
y por ello aceptaban, no sin sufrimiento, aquel orden establecido. Para olvidarse muchas
veces de esos problemas, solían beber mucho o utilizar diversas drogas. Como es natural
nada esto servía y poco a poco la población, entre unas cosas y otras se iba diezmando
sumida en una profunda depresión, sólo despistada o camuflada con grandes
acontecimientos. La situación que atravesaba el planeta
de un extremo a otro era caótica: donde no había guerras, en el sentido literal de la
palabra, se libraban otro tipo de batallas, como la incomunicación, la desconfianza y el miedo, que también hacían sus estragos.
Finalmente y para peor, el planeta se
dividió en dos partes (sin eliminar esos conflictos), políticamente hablando,
controladas por un poder absoluto basado en la fuerza y en la opresión y represión de
cualquier manifestación que no fuera favorable al sistema. No obstante, estas dos
potencias no paraban de esgrimirse sus armas ya que ambas luchaban, todavía casi
pacíficamente, por conseguir el control total del planeta.
Tras este largo análisis, intervino
Man-U. Esto ya ocurrió durante mi generación en el planeta. ¿Sabes cuál fue el
resultado?, que probablemente sea yo lo único que quede de aquello. Una lucha similar a
la que se está produciendo en estos momentos, acabó en un desastre nuclear que dio al
traste con todo. Han tenido que pasar muchos
miles de años, antes de que el planeta se regenerara (ya te explicaré como, otro día).
Lo lamentable, es que parece que la humanidad no aprende de sus errores de antaño y
vuelve a tropezar en la misma piedra. Jano estaba como alucinado, ya que él jamás
había pensado en algo parecido. No te asustes, le dijo el robot al chico, sabemos
el remedio y tú has sido elegido para ponerlo en práctica. Quiero advertirte, que a pesar de eso puede
ocurrir de nuevo la gran catástrofe, ya que Verra está peor de lo que parece.
Aunque el abuelo sabía lo que tenía
que hacer Man-U, le reprochó, quizá por un exceso de paternalismo, el hecho de que no
fuera su hijo el encargado de la gran misión. Este comentario se lo hizo mientras Jano
bajaba a la casa a coger una botella de agua para que bebieran durante la charla. El
legendario robot, le contestó sencillamente: Debe ser una persona joven, que no
esté ya enmarañada en la trama existente. No debe saber de engaños, porque el sólo
dirá verdad y lo que haga, que será por orden superior, lo hará con sabiduría.
El anciano Mog, visualizó la imagen de su hijo en los últimos años y comprendió.
Mi hijo no nos prestaría ni atención. Tras este pensamiento dio el visto
bueno desde su corazón, a que esa antorcha pasara a manos de su querido nieto.
Tras esta primer entrevista y otras,
ya que Jano se cautivó tanto con la presencia y sobre todo con los conocimientos de Man-U
que sólo quería estar en la buhardilla. El antiguo y sabio muñeco se reunión con Jano
y sus amigos y les explicó lo que tendrían que hacer. Antes de eso iba entablando
conversación con ellos, para ver hasta que punto estaban o no preparados. Una vez
superada esa prueba, Man-U les dijo lo que tendrían que hacer para adquirir una serie de
conocimientos especiales, que en poco tiempo les llevaría a un control perfecto de su
mente para actuar
ante cualquier situación, e incluso
desentrañar y eliminar los grandes problemas
que tenían sometidos a sus semejantes.
Los primeros sorprendidos por el
cambio de estos jóvenes fueron ellos mismos,
ya que, generalmente, los mayores debido a la forma de vida no se enteraban de lo que
ocurría hasta que comenzaron a realizar
pequeños prodigios en sus propias casas, más tarde en el colegio, en el
barrio, hasta que comenzaron a ser demandados por la sociedad ......
El secreto, aunque a nosotros no nos
fue revelado, si se nos indicó que tenía mucho que ver con algunos comportamientos que
ya habían sido propugnados desde la antigüedad en Verra, pero que nadie supo o quiso
ponerlos en practica de verdad ......
Final 1
A pesar
de alcanzar tales conocimientos, seguían siendo confiados; eran niños. Muchos mayores,
incluso gobernantes recogieron el mensaje y aprendieron del mismo conocimiento de los
nuevos héroes, y próximos a ser llamados a dirigir los designios
de su planeta, según daba la impresión por lo que iba aconteciendo (en poco menos de un
año, corría el 2335: a través del conocimiento adquirido por los más pequeños de la
sociedad, gran parte de ella comenzó a cambiar positivamente ....) . Habían sido preparados para comenzar a
gobernar su mundo, para en un
futuro no muy lejano, enseñar a todos ¡ que no necesitaban gobierno ¡, ya que tales
conocimientos, adquiridos a través de Man-U, hacía posible que cada cual fuera
autosuficiente ...y ¡ ya no dependerían de
nadie ¡ A partir de entonces los habitantes de Verra,
alcanzarían logros, que ni soñando y el planeta podría volver a ser lo que era en un principio: un paraíso.
Pero, hubo unos pocos que se
resistieron al cambio. Estas eran personas acostumbradas al poder, tanto político,
religioso, como económico y militar. No estaban dispuestos a dejar de ejercerlo y
ocurrió lo inevitable, que por cierto ya había sido escrito y dicho desde muy antiguo.
Uno de esos libros fue La Destrucción, escrita, tras una revelación, por uno de los autores antiguos más conocidos de
ese planeta, llamado Anajasan (sin duda el único que tuvo conocimiento de cuando se
producirían esos acontecimientos; pero nunca supo la fecha exacta. Nadie la supo hasta
que ocurrió.) .
Un gran terremoto sacudió al planeta
Verra en varios puntos a la vez; lugares todos muy estratégicos por su potencial nuclear.
Así acabó la vanidad y la falta de respeto por la Naturaleza, y evidentemente todo ser
viviente. Como era casi de prever , algunas personas incluso de la época lo veían venir.
El desprecio casi total hacia el Creador, o simplemente sobre la Madre Naturaleza, quién
miles de años atrás, a través de hombres justos, había anunciado lo que ocurriría de
no ser consecuentes y humildes.
Vuestra imaginación es poca
para saber lo que aconteció - le decía, al autor, el errante espíritu de uno de los
miles de millones de verranos que
presenciaron el holocausto del, hasta entonces, maravilloso planeta nos dio tiempo
a ver algo, y con gran terror
presenciamos grandes movimientos de tierra, y el cielo se cubría de fuego. Nadie pudo
salir, ni acercarse a los lugares donde
comenzaron los hechos...todos murieron...,
nosotros que vivíamos cerca del Hatamayala, tardamos más en morir; apenas unas horas.
Finalmente, Verra se había desintegrado, corría el año 2335.
Los niños lo intentaron, pero la
estupidez de algunos mayores hicieron que se cumplieran una parte de los designios.
¿Había desaparecido Man-U, o viendo
lo que iba a ocurrir, se fue a salvar a otros habitantes de algún lejano planeta, en los
confines del Universo? ¿O quizá hizo una gran burbuja e introdujo a todos los niños,
para que una vez pasada la gran catástrofe y se regenerara Verra y volver a repoblarla ... esta vez con amor y responsabilidad?
Final 2
Por fin, los augurios por supuestos basados en
acontecimientos, de que la bonanza volvería a Verra, alegraron sobremanera a Man-U,
incluso el mismo con sus poderes contribuyó, un poco más si cabía, al cambio ... Los
niños comenzaron a realizar cosas increíbles, con los conocimientos que les había
enseñado aquel muñeco que parecía de juguete, encontrado siglos atrás. Todos los
niños del planeta, incluso casi de bebés, eran autosuficientes. Tal había sido el
desarrollo de su mente en los últimos años(1)* y expresaban tanto amor, que Verra, se había
regenerado completamente en poco tiempo.
Los mayores, aún inmersos en sus
frustraciones, no acaban de creer lo que veían, no obstante se iban dejando llevar, una
vez que sabían que no era necesario trabajar, ni seguir una orden, ni luchar por un
territorio o una idea; en fin se veían que podían ser libres. Esto contribuyó a
conseguir esa armonía, que nunca se vio, aunque si se idealizó desde los comienzos.
Por fin otros hermanos del universo,
más evolucionados, viendo los cambios, ayudaron con sus poderes, ahora convertidos en
grandes
máquinas excavadoras o en increíbles y super veloces naves voladoras, para limpiar todo aquello
que contaminaba Verra, y ser reciclado en los confines del Universo. Así se
desmantelaron, centrales nucleares, fábricas de armamento y de venenos, entre ellos los
laboratorios farmacéuticos ... en fin no quedó ni rastro de lo que pudiera contaminar el
planeta.
Los enfermos se curaban solos, ya no
hubo más hospitales. Había comida por todos sitios ... las personas, aprendieron incluso
a viajar utilizando la mente. Se acabaron las aglomeraciones, por supuesto la guerra y el
hambre. Tal era el poder alcanzado, dejándose llevar ....
Como decía en el libro de La
Evolución Anajasan, uno de los autores antiguos probablemente el más leído de
todos los tiempos -con más conocimiento de lo que acontecería siglos después por
fin los hombres, mujeres, animales y plantas de Verra, pudieron vivir ... por los siglos
de los siglos, en paz.
De nuevo, este planeta volvió ser el
paraíso, que una vez se perdió, por la inconsciencia de sus habitantes.
Man-U, una vez visto su logro,
desapareció ...ya no era necesario.
(1)*N.del A. Se explica lo de los
bebés, casi recién nacidos, ya que los niños mayores, tras alcanzar el conocimiento, no
dudaron en convertirse en canguros y maestros de los más pequeños. Sin control alguno
por parte de sus progenitores, ya que estos, como de costumbre, seguían muy ocupados,
día y noche. En pocos meses, aprendieron tanto y enseñaron tanto que.....
final 3
Llegó a oídos del autor, que en
otro planeta llamado Tierra y contemporáneo de Verra, que hacía también varios cientos
de años apareció en él un hombre, decían que nacido de una virgen por obra y gracia
del Creador, que había enseñado a los de su época y trasmitido más tarde de
generación en generación, como debería ser la vida de los habitantes de este planeta
para su salvación y la de su medio .../También hubo otros grandes hombres que hablaron y
vivieron en ese sentido; pero por las noticias que tenemos, casi ni caso). No obstante, hemos podido saber que aquel hombre
fue insultado, golpeado y finalmente asesinado, por los gobernantes y vecinos de la
región donde nació, que con engaños y otras intrigas, consiguieron que gran parte del
pueblo se pusiera en contra de Él, a pesar de que muchos habían visto de su prodigios y
enseñanzas.
No fue suficiente que resucitara a
varios muertos y curar a miles de enfermos
... Tampoco, que más tarde, a los tres días, Él resucitara. Tan sólo unos pocos le
siguieron y aún le siguen de verdad (¿).
Hubo otros, que acogiéndose a sus palabras y hechos, lo utilizaron para su propio
provecho y , como en Verra, para conseguir gran poder personal e innumerables riquezas.
El resultado de todo esto y de una
ciencia desacorde, generalmente, con la armonía de su propia naturaleza, el
planeta Tierra se veía abocado a los mismos problemas que Verra y probablemente hoy haya
desaparecido de la faz del Universo.
¿O quizá Man-U, sabiéndolo se
dirigió a él, para también tratar de enseñar a los más pequeños para salvarlo? Hasta
ahora no se han tenido noticias, no obstante si se ha podido saber, que parte de las
nuevas generaciones consiguieron sobrepasar los
conocimientos tecnológicos de ese otro rincón del Universo y habían creado verdaderos
problemas a los poderes establecidos ...
¿Quién sabe lo que puede estar
ocurriendo ya? ¿Acabará destruido ese otro planeta, o se salvarán?
Probablemente, Man-U esté actuando
ahí y el planeta Tierra, alcanzaría de nuevo su primitivo equilibrio.
Ya se estaban produciendo hechos
descritos muchos años antes, probablemente por alguna generación anterior más avanzada
y que sabían tanto de su futuro, como de su pasado original....Asomaos a la ventana,
poned una flor y vosotros mismos podéis ver como van los acontecimientos y amaos los unos
a los otros.
Dedicatoria: A quien quiera oír.
REALIÁ
Te quiero contar
De esta
vida absurda
Que le
llaman, realiá.
Nos
dirigen, nos gobiernan
Nos
maltratan nos encierran
Y
además, tenemos que pagar.
Quieren
dinero, quieren poder
Todo lo
tienen ya lo ves
Y tú y
yo, yo y tú
Cada vez
pa tras.
Mosqueao
con los rollos nucleares,
Las
maniobras militares,
No
podemos pasar.
Eso
quisieran esos tipos,
Que no
sabemos dónde están,
Pero su
obra ya la vemos,
Es de
hierro y cemento
Y la
angustia, la angustia
Es total.
Somos
lirios, somos rosas,
Somos
lindas mariposas,
Con
cabeza nuclear.
Hace unos
años, treinta y más
La
respuesta en el viento estaba
Todos lo
sabéis, Bob Dylan cantaba.
Ahora lo
sabes bien,
La
respuesta la tienes tú
Sólo
debes mirar pa ti
Y a tu
alrededor.
No, no ,
no esto no puede ser
Con
drogas y cemento,
No se
puede componer
Esa vida
tan sencilla,
Como
queremos tener.
No
queremos maquinaria asesina,
Ni
amenazas, ni control,
Sólo la
risa del niño
Que sale
de tu corazón.
El poema
es muy sencillo,
Pero
simples somos tós
No
admiren a los héroes,
Porque no
lo son
NO SE
PUEDE HACER NA
Hay mucha
gente que piensa
Que en
este lugar
No se
puede hacer ná,
Y es un
refugio mú fácil
Tirarse
pal bar:
La comida
puesta, la cama caliente
Y de la
vida ná.
Nos falta
de tó
Y no
queremos luchar,
Somos
muñecos de lata
Que se
puen programá
Por eso
los palos
Que nos
están dando
Y que nos
darán.
Es sólo
el dinero lo que nos mueve
Estamos
perdiendo la humaniá,
Por eso
la guerra,
La hambre
Y los
males
Atacan
Ya.
INSECTOS
HUMANOS
Cuando
cae la noche,
Los gatos
son pardos,
Las
lechuzas pululan.
Es la
misma hora,
Que el
insecto espabila,
Afila su
aguja
Busca la
cálida vena.
Son los
insectos humanos
Mutados
en jeringa,
que
lloran su alegría
en una
oscura
calle
perdía
siempre
con un mismo temor
la
policía.
Quién lo
diría
Que de
gusto,
Se
moría.
Y de tu
gusto y aniquilación
El poder
camello conspira,
No te
quiere pobre insecto
Sólo te
utiliza.
Eres una
miseria más,
En su
larga degeneración
Quiere
acabar contigo.
Tu cuerpo
está matao,
Tu sangre
degenera,
Tu cabeza
aún es tuya,
Amárrala
a la tierra.
Son los
insectos........
MUJER
Sí mujer
Podríamos
ser los felices
Reyes del
mundo
O los
locos olvidados,
En un
rincón del monte.
También
podríamos esperar,
A que
nuestros viajeros cuerpos
Reposen
en la mar
Y
fundirnos.
Mujer
eres mujer,
Pa un
hombre fatal,
Mujer
eres mujer
Pa un
tipo de mi edad.
Padecemos
la misma vida
Tras la
sonrisa bella,
La
infinita amargura,
De ver
que elegimos
La misma
estrella,
Yo con
mis locuras
Me salí
de ella.
Intento
agarrarme
Distráete
con ella,
Quiero
vivir
En tu
jardín de miel.
No quiero
ser poeta,
Ni
decírtelo en canciones,
Así no
son justas,
Las
emociones.
Mujer,
eres,.....
SOMBRERO,
ROSA Y ROMERO
Sombrero,
rosa y romero
Son las
señas de juan trapero.
No tiene
casa, no tiene dueño,
Va por el
mundo vive su sueño.
Y cuenta
historias,
Que no
son cuentos
Que son
memorias
De muchos
muertos.
Que son
historias
De otro
pueblo,
Del que
seremos,
No está
muy lejos.
Sombrero,
rosa y romero.
Viene de
un lado, viene de otro
Y si tu
quieres
Apartará
lo malo
Viene de
un lado,
Pero
está dentro.
Es un
espejo,
Te puedes
mirar,
Más
antiguo que tu abuelo,
Más
viejo que la mar.
Ya lo
sabes,
No es un
cuento.
EL PARO
Frío
mortal,
En la
cola del paro.
Esperando
cobrar,
El
susidio del mes
Y no he
sellado otra vez
Y no he
sellado.
Me tiro
pa la calle,
A ver si
encuentro
A alguien
Que la hambre me calle
Y estoy
borracho otra vez
Y estoy
borracho.
A las
seis de la tarde
Me tiro
pa la obra,
Le digo
al capataz
Que me de
trabajo
Y se ríe
de mí
Ya se
acabó el tajo,
Y llegué
tarde otra vez
Y llegué
tarde.
Me tiro
pa mi casa
Y me
encuentro allí al juez
Que me va
a desahuciar
Que me
tira los trastos,
Ya no
tengo ná.
Y no he
pagado otra vez
Y no he
pagao.
La
verdad, yo no se que hacer
Cuando me
levanto
Y me tomo
el café,
Y me
tiento el bolsillo
Y no
tengo parné.
Y no he
pillao
Este mes
Y no he cobrao otra vez
y no he cobrao...
CAÑA Y
HUMO
Caña y
humo
Pa
encegá
Al que no
quiera
La
verdá.
Y no
quieren comprendé
Questo
así no pué ser
Que vivir
sin amor
Es un
rollo.
Caña pa
tu cuerpo,
Humo pa
tus ojos
A ver si
de esta manera
Tú te ríes un poco.
Caña pa
tu cuerpo,
Humo pa
tu coco
Que desta
manera
Tu te
vuelves loco.
A la
caña yo me subo
Por el
humo yo me abajo
Porque
quiero estar siempre
Rodeao en
tus brazos.
La fuerza es el amor,
Lo demás
es comprender
Que no se
puede compañero
Morir al
amanecer.
No quiero
pedirte ná
Dame lo
que tu quieras,
Aunque a
veces yo te diga
Mala
puñalá te dieran.
Caña y
humo.........
El Sueño
americano
Ay! Que
sueño tuve anoche,
No lo
quiero tener más
Yo tenía
gorra plato,
Estrellas
de general.
Una
hamburguesa en la mano,
Una bomba
de napalm
Una
pistola en la otra,
Era rey
de Vietnan.
A los
chinos yo mataba,
Con total
impuniá,
Con el
beneplácito del mundo
Y asustaos total
(y eso
aún no es ná).
Pero
estos chinos son mu duros,
Son mu
duros de pelar,
Me
mataron muchos bravos
Y me tuve
que largar
(no sin
antes dejarles mi mal).
Vuelvo a
casa y que me encuentro
Oigo
gritos de libertad,
Son los
indios del sur
Que se
quieren levantar.
Colombianos
y chilenos,
De Perú
y de Brasil,
De mil
puntos saltan estos,
Voy a
tener que intervenir.
He matado en Nicaragua,
Santiago
y Salvador, costa Rica y hasta en Chiapas,
Uruguay y Ecuador
No me
vengan con coplas de amor.
Y en
Oriente que decirte,
Mato
moros sin temblor,
Yo los
pago y los entreno
Me sirven
de diversión,
Aquí el
Califa soy yo
También
en Andalucía,
Nos
saltan los enanos,
Gibarlatar,
Morón y Rota,
Tenemos
al americano.
!Ay! !Ay! que doló
Mi gran
placer conseguido,
Después
de tanta ocupación,
es el
control del mundo
por unos
cuantos como yo
y mi
fuerza es el terror.
Ay que
sueño tuve anoche,
No lo
quiero tener más ......final con himno
americano, estilo Hendrix.
este
tema, tiene más de diez años...habla de la prepotencia americana y en estos momentos se
pone de actualidad. Por supuesto, que estoy en contra de los atentados sufridos en N.Y
J.Trapero
te llevaste a
Carlos Cano
ese moro andaluz
con sangre de rey
en la palma de la
mano.
Gran alma y bello
nardo
Que su garganta
cantaba
A la oliva, la
concha fina,
A los surcos del
arao,
A la prepotencia
mezquina
Y a Ocaña en su
sarao.
Y no estuvo bien
mirao
Mire usted que
maravilla.
Y no estuvo bien
mirao
Por decir cosas
sencillas.
Era hombre de fama,
Pero no proscrito
afamao.
Luchaba porque
luchaba
Y sentía salir su
alma,
Como paloma ligera,
Gaviotas mensajeras
De los hombres
destronaos,
De los hombres de esta tierra.
Tú no te rendiste,
Vivías, vives.
Fue tu altivo
corazón
Quien se queó:
quieto, parao.
Quizá de tanto
sufrimiento
Como tú te has
tragao.
Un sueño, negro de caribe,
Lo que hemos pasao
Un viño amargo,
Hemos tragao.
Cantaor de la gran
copla,
Cante de
desarraigaos.
Roto tu corazón,
Agrietose el
nuestro.
Que al oír esto,
También sintiose
muerto.
Yo te canto Carlos
Cano,
Por tanguillos y
habaneras,
Por bluses y
rocanroles
Y las coplas de tu
abuela,
Por jarana y
alegrías
Y el moño de la
Pineda.
Nunca nos
conocimos,
Pero me has hecho
llorar,
Amar y por qué no:
Creer en lo humano
Y aún, más en lo divino.
Desde donde estés,
querido Carlos
Haznos más ligero
el camino.
Juan Trapero
JUAN TRAPERO
Nació en
(1996), tras realizar un gran esfuerzo emocional
Como dice en su canción Sombrero, Rosa y Romero:
no tiene casa, no tiene dueño/ va por el mundo vive su sueño/.
Juan Trapero, cantautor, hace en sus letras una crítica
actualizada de la vida en general. Siendo su principal fuente de inspiración, los
reflejos cotidianos de desesperación que mueven al mundo: drogas,
militarismo, incomprensión....
Desde los doce años, participó en la configuración de varios
grupos musicales. Siendo la aportación más interesante en esta época, el grupo
Eutanasia Colectiva (1984), que aunque sólo grabó una maqueta y dio cuatro o
cinco conciertos, aún queda en el recuerdo de muchas personas, que incluso tararean,
catorce años después, algunas de sus canciones, (esto es un gran logro, teniendo en
cuenta que esos temas jamás se han vuelto a repetir por ningún medio).
Juan Trapero, fue compositor y cantante de Eutanasia Colectiva.
Tras independizarse de cualquier tipo de formación u
asociación. Juan Trapero, decidió seguir su camino cantando en solitario, dando diversos
conciertos en eventos de carácter solidario, como en Ojén (verano 1997) para una causa
del Tibet y en diversos establecimientos de San Pedro Alcántara y Marbella.
La mayor parte de su concierto, son temas propios, dichos de
una manera especial, e introduciendo plenamente al espectador en el tema, tras unos
segundos de conversación desde el escenario.
Su puesta en escena es sencilla, sólo necesita buena
acústica, o un equipo de sonido (dependiendo del lugar), una guitarra: sombrero, rosas y
romero)
Actualmente está colaborando con dos cantautores más; Pedro Domínguez Fortuna y Manolo López, formando el espectáculo TROVADORES SIN CARNÉ, que está teniendo mucha expectación en los círculos Culturales locales, tras sus últimas actuaciones en La Tetería y por último en el Centro Cultural EL Chambao.
música:
Paco de Lucía-Camarón..letra: Juan Trapero
Como el agua ...como el agua
Que va libre hacia la mar (1er. Estribillo)
Quiero
cantar a esta agua
Que
nos quieren encerrar
Que
es lo mejor que tenemos
Y
la queremos conservar
(1er. Estribillo)
Agua del Genal, agua de Río Grande
Déjala que pase, tu no me la embalses,
Pa especulá, pa especulá, pa especulá (2º estribillo)
Y
vamos a luchar, pa que esto no se haga
Y
nos deje y nos deje vivir en paz,
Y
las deje, que es mejor como están.
(estribillo 2º)
no nos merece la pena, que nos hagan una presa
y se carguen nuestro entorno, origen de nuestra ciencia
la que queremos, la que queremos conservar
(estribillo1)
también digo a los políticos, que quieren aparentar
pa que esto no se haga y aluego no hacen ná
que se pringuen, que se pringuen y luchen de verdad
que se pringuen, que con el pueblo no se pué jugá
(estribillo 2)
Así quiero verla y la vean nuestros hijos
(estribillo 1º) - (estribillo 2º, pa acabá)
ju@n tr@pero