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El guitarrista flamenco Quino Román fallece en La Línea a los 58 años

El músico linense muere en el hospital del SAS tras una larga y dolorosa enfermedad · Sus restos mortales serán enterrados hoy en un emotivo adiós abierto a familiares, amigos y admiradores

Eva Reyes / La Línea | Actualizado 17.08.2008 - 05:00
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Quino, con su amada guitarra, durante el homenaje que recibió el pasado 30 de abril.
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Primer plano del artista.
La Línea se quedó ayer huérfana de uno de sus nombres ilustres tras el triste fallecimiento de Joaquín Román Jiménez, más conocido como Quino Román, a los 58 años de edad.

El gran guitarrista flamenco, que fue homenajeado recientemente en el Palacio de Congresos y Exposiciones, murió a las 10:30 horas en el hospital del Servicio Andaluz de Salud (SAS) a causa de una grave enfermedad.

El artista, que fue velado durante toda la noche en el tanatorio Servisa de La Línea, será enterrado hoy en el cementerio de San José a las 14:00 horas. El último adiós a Quino será un acto abierto en el que sus admiradores podrán acompañar a amigos y familiares. Media hora antes tendrá lugar una misa en la parroquia de la Inmaculada Concepción.

José Gamero Jiménez, primo del fallecido, confirmó ayer a Europa Sur que se espera la asistencia al sepelio de destacadas figuras del mundo del flamenco. "Quino era muy conocido y muy querido", declaró con voz triste a este diario. De hecho, ayer por la tarde pasaron por el tanatorio artistas como Pansequito y Aurora Vargas y se esperaba la llegada de otros ilustres como Rancapino.

El pasado 30 de abril, Quino Román recibió un merecido homenaje en un repleto auditorio del Palacio de Congresos y Exposiciones. El guitarrista, acompañado por su fiel e inseparable compañera, irrumpió en solitario en el escenario para abrir un festival lleno de emoción y entrega al músico, cuyo arte ha sido y es altamente reconocido.

Son de Sol, Aurora Vargas, Pansequito, Chiquetete, Miguel Poveda, Erika Leiva, Juan Villar, Rancapino, Canela de San Roque, Manuel Gerena, Nano de Jerez, El Ecijano y Paco Peña; el bailarín David Morales; y los guitarristas Niño Jero, Diego Amaya, Chicuelo, Francisco Gimeno, Niño de la Leo, Frank Cortés y Tomatito quisieron arropar a Quino en una noche inolvidable.

Quino Román era uno de los hombres más carismáticos y conocidos en los círculos flamencos de Andalucía tanto por su manera tan singular de tocar la guitarra y su conocimiento de cada uno de los cantes flamencos, como por su dilatada carrera como artista.

Su andadura comenzó cuando apenas contaba 16 años. Recibió entonces sus primeras clases de guitarra de la mano del maestro linense Andrés Muñoz. En su largo recorrido contaba con grandes éxitos artísticos y vivencias que ya forman parte de la historia del cante flamenco.

Arrancó como guitarrista profesional con los hermanos Montoyitas de La Línea de la Concepción. Abandonó entonces la ciudad para trabajar en varios tablaos flamencos.

Su experiencia y su rápida proyección artística le llevaron a ser contratado en el espectáculo Tronío Gitano, en el que tomaron parte artistas como Pansequito, Rancapino o el inigualable Camarón de la Isla.

 

ARTE EN LA LÍNEA

Noche de quejíos flamencos en el Palacio de Congresos para Quino Román

El afamado guitarrista linense ofrece los primeros acordes del festival que sus amigos y una gran cantidad de artistas quisieron brindarle en un anfiteatro que presentó un lleno absoluto en su ciudad

A. Muñoz / La Línea | Actualizado 01.05.2008 - 12:07
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El guitarrista linense Quino Román saluda a un público entregado.
El guitarrista linense Quino Román se rodeó ayer de toda su familia y de sus mejores amigos en el Palacio de Congresos, donde un gran número de artistas ofrecieron su arte y su tiempo para dedicárselo a este espectáculo, que llenó de quejíos flamencos la noche en la ciudad.

Alrededor de las 10:30 se abrió el telón y se dejó el anfiteatro principal en penumbra para oír los primeros acordes de la guitarra del tocaor. Unas notas con gran sentimiento que por sí solas silenciaron al público que aún intentaba acomodarse en las pocas butacas que quedaban libres.

El artista se quedó sentado, apoyado en la guitarra que dejó de pie sobre su pierna, mientras Antonio de Lara presentaba el festival. "Esta noche se cumple el deseo y la justicia de reunirnos donde la cultura toma vida para reconocer la aportación al flamenco de Quino Román desde este rincón marinero que tanto ha dado al arte", y continuó con una semblanza del homenajeado. De él dijo que comenzó a dar sus primeras clases a los 16 años con el maestro Andrés Muñoz, y desde ahí, multitud de espectáculos, cantaores, tablaos y montajes, como el Amanecer en Granada por el aniversario del nacimiento de Federico García Lorca, llenan su currículum profesional, si bien no dejó escapar la ocasión para destacar la calidad humana del guitarrista.

Tras él, tomó la palabra Onofre López, que agradeció al Ayuntamiento de La Línea, a los presentes y sobre todo a los artistas. "Si el flamenco tiene un reino, él es uno de sus príncipes, es de este mundo y se llama duende", dijo repitiendo las palabras publicadas por el periodista Juan José Téllez sobre Quino Soler.

Los sones más modernos llegaron con la primera actuación, que protagonizó el trío Son de Sol. Comenzaron con Veneno de su nuevo disco, hicieron una versión de Soy la que sufre por tu amor de Las Grecas y acabaron con unas bulerías.

Tras ellas quedaba toda una noche de actuaciones con una larga lista de artistas: Aurora Vargas, Pansequito, Chiquetete, Miguel Poveda, Erika Leiva, Juan Villar, Rancapino, Canela de San Roque, Son del Sol, Manuel Gerena, Nano de Jerez, El Ecijano y Paco Peña. Al baile estuvo David Morales y a las guitarras Niño Jero, Diego Amaya, Chicuelo, Francisco J. Gimeno, Niño de la Leo, Frank Cortés y Tomatito, el último que confirmó su actuación.